En diálogo con Frecuencia Agropecuaria, Sergio Di Benedetto, gerente comercial de la firma, remarcó el fuerte vínculo con los clientes, la innovación constante en sembradoras y una mirada optimista, aunque prudente, sobre el presente del campo argentino.
En el marco de la edición número 20 de Expoagro, Agrometal volvió a mostrar por qué es una de las marcas emblema de la maquinaria agrícola nacional. Con más de siete décadas de trayectoria, la empresa cordobesa especializada en sembradoras reafirmó su liderazgo con una propuesta centrada en tecnología, cercanía con el productor y soluciones pensadas para los desafíos del campo argentino.
En diálogo con Frecuencia Agropecuaria, Sergio Di Benedetto, gerente comercial de la compañía, destacó el clima vivido durante la muestra y el contacto directo con los usuarios como uno de los grandes valores del evento.
“Fue una muy linda energía. En el stand estuvimos muy ocupados, con clientes riendo, contando cómo les fue, qué se puede mejorar en las máquinas o pensando en una nueva financiación. Esta es la fiesta de nuestro trabajo”, expresó.
Di Benedetto remarcó que Agrometal no solo vende maquinaria, sino que construye relaciones duraderas con quienes confían en la marca.
“Agrometal tiene 75 años, y gran parte de ese tiempo ha sido de liderazgo. Tenemos una retención muy alta porque nuestros productos duran muchos años. El cliente recambia por la misma marca y se genera una relación histórica. Muchos terminan siendo amigos”, sostuvo.
Fundada en 1950 en Monte Maíz, Córdoba, Agrometal se consolidó como uno de los principales fabricantes de sembradoras de Argentina, con fuerte presencia en el mercado local y creciente proyección regional.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la adaptación de las máquinas a las exigencias productivas locales. Para Di Benedetto, allí radica una de las mayores fortalezas de la industria nacional frente a los equipos importados.
“La máquina importada muchas veces viene usada, no clava en nuestros suelos, se atora con el rastrojo y no responde a las condiciones argentinas. Acá se siembra distinto: suelos duros, mucho rastrojo y a velocidades altas. Eso exige otra ingeniería”, explicó.
En ese sentido, destacó una nueva sembradora presentada en la muestra, con 19 metros de ancho de labor, gran capacidad operativa y facilidad de traslado entre lotes.
“No es solo una máquina grande. Es una máquina que siembra pareja en todo el ancho de trabajo, atraviesa cualquier rastrojo y en un minuto queda plegada para trasladarla. Queremos dar una solución integral: hacer hectáreas, pero sembrando bien”, resumió.
El gerente comercial también subrayó la amplitud del portfolio de Agrometal, algo poco habitual incluso a nivel internacional.
“Tenemos siete series de sembradoras. No hay en el mundo muchas fábricas con esa variedad de modelos y combinaciones. Entonces no hace falta venderle a todos lo mismo: siempre encontramos una solución para cada productor”, afirmó.
Mercado: prudencia, pero mejores señales
Consultado por la situación del agro argentino, Di Benedetto observó una mejora respecto al año pasado, aunque con productores todavía cautelosos luego de campañas atravesadas por dificultades climáticas.
“El maíz se va a vender mejor que el año pasado, la soja también, y el trigo rindió muy bien en muchas zonas. Pero hay prudencia. Venimos de años complicados y hasta no cosechar, el productor no se relaja”, indicó.
Aun así, consideró que hoy existen condiciones positivas para la inversión: mejores precios relativos, recuperación productiva en varias regiones y herramientas financieras activas.
“El crédito al 0% fue movilizador. El productor se acercó, preguntó y empezó a evaluar opciones”, señaló en referencia a las líneas promocionales presentadas durante la exposición.
Mirada hacia adelante
Finalmente, Di Benedetto se mostró esperanzado con el futuro del sector, siempre que se mantenga cierta estabilidad macroeconómica y previsibilidad.
“Ya pasó parte del zarandeo. Hubo empresas y productores que la pasaron mal, pero ahora veo una proyección de mayor eficiencia y mejores condiciones. Si no hay ruido político y hay tranquilidad, después queda ponerse a trabajar”, concluyó.

