Entidades rurales bonaerenses cuestionaron nuevas resoluciones del SENASA, reclamaron por el uso de la tasa vial y advirtieron por el regreso del abigeato en distintas zonas productivas.

La Sociedad Rural de Pila fue sede de una importante reunión de la Zona IV de CARBAP, donde dirigentes rurales de distintos distritos de la Cuenca del Salado analizaron una agenda cargada de temas sensibles para el sector: los cambios en la campaña de vacunación antiaftosa, nuevas resoluciones del SENASA, la presión impositiva municipal, el estado de los caminos rurales y el crecimiento de hechos de inseguridad en el campo.

El encuentro tuvo como anfitriona a Silvia E. Rigol, Presidenta de la Sociedad Rural de Pila, y reunió a representantes de las rurales de Pila, La Plata, Brandsen, Monte, General Belgrano, San Vicente, Magdalena, Chascomús, Lezama y Castelli, además de integrantes de entes sanitarios vinculados al sistema de vacunación.

Uno de los principales ejes del debate fue el nuevo esquema sanitario impulsado por el SENASA. Las entidades expresaron reparos tanto a la Resolución 711/2025, que modifica el calendario de vacunación contra la fiebre aftosa, como a la Resolución 201/2026, que introduce cambios en la operatoria del sistema sanitario y la participación de veterinarios privados.

Hernán Silva, presidente de la Sociedad Rural de La Plata y vicepresidente de CARBAP, explicó que existe acuerdo en revisar el esquema actual y reducir aplicaciones en categorías con alta inmunización, aunque advirtió que la forma de implementación genera preocupación.

“Estamos de acuerdo con que se dejen de vacunar algunas categorías que ya tienen muchas dosis y no se justifica seguir vacunándolas dos veces al año. Pero no estamos de acuerdo con la duración ni con el momento en que se iniciaría la segunda campaña”, señaló.

Según indicó, el inicio previsto para junio y con una duración de apenas 30 días resultaría de difícil cumplimiento para la región. “En nuestra zona de cría, con el estado de los caminos, los accesos a los campos, las mangas y las vacas en pleno parto, no nos parece una decisión acertada”, remarcó.

En la misma línea, Hernán Figueroa, gerente de la Sociedad Rural de Pila, sostuvo que la postura surgida del encuentro fue clara. “No estamos de acuerdo con vacunar en junio con la fiebre aftosa. No le encontramos el sentido”, afirmó.

Además, advirtió que ese cambio podría interferir con otras tareas sanitarias claves. “Creo que es una campaña que va a dejar de vacunar otras enfermedades, por ejemplo el carbunclo o la brucelosis de las terneras, que se hace entre octubre, noviembre y diciembre”, explicó. Por eso, desde la zona propusieron trasladar la campaña hacia octubre, en una fecha más favorable desde el punto de vista operativo y climático.

Otro de los puntos que generó rechazo fue la Resolución 201/2026 del SENASA. Silva recordó que los veterinarios privados ya participan activamente del plan sanitario, pero dentro de una estructura ordenada y auditada. “Creemos que incorporar nuevos actores bajo un régimen más independiente va a hacer más compleja la auditoría, la trazabilidad y el control de los procesos”, advirtió.

También alertó sobre el impacto económico para pequeños productores. “Hoy un productor grande paga lo mismo por vacuna que uno pequeño. Si se libera la elección del veterinario, es probable que muchos prioricen establecimientos más grandes y cercanos, dejando a los más chicos con mayores costos”, señaló.

Desde Pila, Figueroa reforzó esa preocupación: “No podemos perder el trabajo, los años de inversión y el dinero que se gastó en todos estos años para controlar la fiebre aftosa. No se puede volver atrás y perder la oportunidad de mercado que tenemos”.

La agenda también incluyó el análisis de recientes fallos judiciales vinculados a la tasa vial en municipios bonaerenses, un reclamo histórico del sector. Los dirigentes insistieron en que muchos municipios cobran valores elevados pero reinvierten poco en la red vial rural.

“Se está cobrando un alto valor de las tasas municipales y no se devuelve el porcentaje en servicios al campo. En algunos casos no llegan a invertir ni el 20%”, expresó Figueroa. El deterioro de caminos impacta no solo en la producción, sino también en el acceso a escuelas rurales, centros de salud y conectividad general de los pueblos del interior.

Otro tema abordado fue el BISEC, la plataforma que permite a productores registrarse voluntariamente para certificar que su producción no proviene de zonas deforestadas, requisito cada vez más importante para sostener exportaciones hacia mercados exigentes como la Unión Europea.

Pero uno de los puntos que más inquietud generó fue el regreso del abigeato y las carneadas clandestinas. Productores de la región advirtieron sobre una seguidilla de hechos en distintos partidos bonaerenses.

“En la zona de Magdalena, Pipinas y Punta Indio sobre la Ruta 11 hay bastante abigeato, carneadas y robos”, alertó Figueroa.

Silva coincidió en la gravedad del problema y pidió denunciar cada episodio. “Si no se denuncia, parece que no ocurriera”, sostuvo.

La reunión de la Zona IV de CARBAP dejó una señal clara desde el interior productivo bonaerense: defender el status sanitario alcanzado, reclamar reglas previsibles, exigir caminos en condiciones y pedir mayor seguridad rural para una región clave de la ganadería provincial.