Desde Expoagro 2026, Francisco Pérez Brea destacó el valor del vínculo con el productor, presentó nuevos híbridos y remarcó la importancia de integrar herramientas digitales para mejorar la toma de decisiones.

En el marco de Expoagro 2026, Francisco Pérez Brea, responsable de marketing de NK Semillas, dialogó con Frecuencia Agropecuaria sobre las novedades que presenta la compañía, el rol estratégico del productor en el desarrollo de soluciones y las perspectivas a futuro del negocio.

“Estamos muy contentos, son los 20 años de Expoagro y venimos acompañando la muestra hace mucho tiempo. Además, los cultivos se ven muy bien, lo que genera una gran oportunidad para conversar con clientes y productores”, señaló.

Durante la exposición, NK presentó nuevos materiales tanto en girasol como en maíz, apuntando a maximizar el potencial productivo en distintos ambientes.

En girasol, Pérez Brea destacó el lanzamiento del híbrido NK 3949 CL, al que definió como “de alto potencial de rinde y con gran estabilidad”. En maíz, en tanto, resaltó el NK 825 Viptera 3, un híbrido de ciclo corto que ofrece versatilidad en fechas de siembra.

“Tiene plasticidad, se puede sembrar en temprana y tardía, y aporta flexibilidad al productor. Además, suma tecnologías que permiten un mejor manejo de malezas”, explicó.

Uno de los ejes centrales que remarcó el referente de NK fue el contacto directo con el productor como fuente clave de aprendizaje.

“El feedback es muy positivo. Siempre nos sirve estar acá porque aprendemos un montón y compartimos experiencias. Ese ida y vuelta es fundamental para mejorar nuestras propuestas”, afirmó.

En ese sentido, subrayó que la compañía no solo busca ofrecer genética de alto rendimiento, sino también comprender en profundidad las necesidades concretas de cada sistema productivo.

Genética, tecnología y manejo: la clave para escalar resultados

Pérez Brea hizo especial hincapié en la integración de tres pilares: genética, tecnología y manejo agronómico.

“Cuando hablamos de tecnología no es solo maquinaria. Nos referimos a eventos biotecnológicos como Viptera en maíz o CL en girasol, que aportan soluciones concretas. Y a eso se suma la digitalización, que permite manejar la información de forma sistemática y escalable”, detalló.

En esa línea, mencionó el uso de herramientas digitales como la plataforma Cropwise, que permite ambientar lotes, estimar rendimientos y optimizar decisiones de manejo como densidad de siembra y fertilización.

“Si combinamos la mejor genética, el mejor manejo y la tecnología adecuada, tenemos las condiciones para alcanzar los máximos rendimientos”, sintetizó.

De cara al futuro, el responsable de marketing de NK explicó que la estrategia de la compañía va más allá del desarrollo de semillas, incorporando servicios pensados en función de las demandas del productor.

“Miramos constantemente qué necesita el cliente y, a partir de eso, desarrollamos soluciones. No es solo el producto, sino todo lo que lo rodea para que pueda expresar su máximo potencial”, indicó.

Entre esas herramientas, mencionó propuestas como sistemas de protección de siembra, recomendadores de manejo y soluciones orientadas a mejorar la implantación de los cultivos.

Anticiparse a los desafíos productivos

Finalmente, Pérez Brea remarcó que el programa de mejoramiento de NK mantiene un foco permanente en rendimiento, pero también en estabilidad y sanidad, aspectos clave para la sustentabilidad del sistema.

“El objetivo es lograr rindes altos, pero que sean sostenibles en el tiempo. Por eso trabajamos mucho en agronomía y en anticiparnos a posibles amenazas, para que el productor tenga respuestas concretas”, concluyó.