En el marco de una charla realizada en la Asociación de Fomento Rural de General Belgrano, productores ganaderos y veterinarios participaron de un encuentro informativo sobre identificación bovina electrónica y trazabilidad, una temática que genera expectativas, consultas y también algunos interrogantes en el sector.

Durante la jornada, Nicolás Galiano y Adrián Corbetta dialogaron con Frecuencia Agropecuaria y coincidieron en un punto central: más allá de la obligatoriedad de la nueva normativa, la identificación electrónica representa una oportunidad concreta para sumar tecnología, datos y eficiencia a la producción ganadera.

Uno de los ejes principales de la charla fue despejar dudas. Según explicó Galiano, la implementación del sistema generó inicialmente incertidumbre en muchos productores, alimentada por desinformación y algunos mitos en torno al control y al uso de los datos. “La idea es traer tranquilidad y estar al lado del productor en el momento de la aplicación. No es algo nuevo: ya se identificaba el ganado, el cambio ahora es pasar de un sistema analógico a uno electrónico”, señaló.

En ese sentido, remarcó que la identificación electrónica no implica un cambio en la lógica productiva, sino una actualización tecnológica necesaria, acorde a los tiempos actuales. “La tecnología llegó, se quedó y el ganadero la está aplicando cada vez más. Esta información no solo resuelve problemas, sino que facilita el camino para seguir produciendo y mejorar la oferta ganadera”, agregó.

Por su parte, Adrián Corbetta destacó el rol de la comunicación y la importancia de estos espacios de encuentro con productores. “Cuando se hablaba de trazabilidad e identificación bovina se armó un mito grande sobre si servía o no. En estas charlas tratamos de acompañar al productor, sacarle dudas y mostrarle que es un buen camino el que se viene”, expresó.

Ambos coincidieron en que la ganadería argentina necesitaba dar este paso. Corbetta remarcó que desde hace años se habla de la falta de tecnología en el sector y que hoy existe una nueva generación de productores, con otra mirada sobre la actividad. “Estamos frente a una oportunidad para incorporar tecnología, empezar a contar con datos e información que nos permitan mejorar los resultados productivos y ser más eficientes”, sostuvo.

La disponibilidad de datos fue otro de los puntos centrales. Galiano subrayó que la identificación electrónica abre un abanico de posibilidades: métricas, precisiones y mediciones que permiten detectar fortalezas y puntos de mejora dentro de cada sistema productivo. “Los centros de genética ya trabajan con muchísima información. La identificación electrónica es la herramienta que permite encauzar todos esos datos y transformarlos en información objetiva del animal”, explicó.

En cuanto al contexto general, ambos referentes hicieron un balance positivo del 2025 para la ganadería. Corbetta señaló que los números del mercado acompañaron, con buenos valores y un crecimiento visible en ferias y remates. “Todo indica que el 2026 va a ser igual o incluso un poco mejor”, afirmó.

Galiano coincidió y agregó que la resolución fue bien tomada por gran parte de los productores. “Muchos nos dicen que era una medida necesaria. Para el año que viene habrá mucho trabajo y acompañamiento, respondiendo consultas y estando cerca del productor junto a Senasa, veterinarias y proveedores”, indicó.

Como mensaje final, ambos llamaron a no ver la identificación electrónica como una amenaza, sino como una herramienta estratégica. “Los cambios a veces asustan, pero hay que confiar en que esto va a fluir. La oportunidad está y los resultados se van a ver en un plazo relativamente corto”, concluyó Corveta.