Con una inversión superior a los $682 millones, la compañía consolidó un modelo de trabajo colaborativo junto a organizaciones sociales, municipios, productores y voluntarios en todo el país.


Las comunidades más fuertes se construyen cuando el desarrollo económico avanza a la par del desarrollo social y ambiental. Bajo esa premisa, Fundación Cargill Argentina presentó el balance de su gestión 2025, período en el cual llevó adelante 223 acciones comunitarias con una inversión total de $682.097.756, alcanzando a 95 localidades y promoviendo 760 participaciones de voluntariado corporativo.


​Además, la institución impulsó 58 proyectos cofinanciados junto a sus clientes, reafirmando que el trabajo articulado permite multiplicar el alcance y la sostenibilidad de cada programa a largo plazo.
​»En la Fundación Cargill creemos que generar valor también significa contribuir al desarrollo de las comunidades donde estamos presentes. Cada proyecto comienza escuchando qué necesita una comunidad a través de un referente comunitario del acopio, oficina o planta y se concreta cuando construimos alianzas comunitarias junto a organizaciones, clientes y gobiernos locales dispuestos a trabajar juntos», destacó Julián Ferrer, Líder de Responsabilidad Corporativa Latam Sur.


​Ejes prioritarios de impacto local
​Las acciones desarrolladas durante el período estuvieron alineadas con las áreas estratégicas de la Fundación, acompañando proyectos surgidos del propio territorio:
​Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI): Se concretaron 43 iniciativas que beneficiaron de forma directa a 2.810 personas en 32 localidades, en articulación con instituciones educativas, organizaciones sociales, centros de salud y municipios.
​Alimentación segura: Se desarrollaron 16 proyectos destinados a fortalecer la producción local de alimentos, mejorar condiciones productivas y ampliar el acceso a una nutrición segura.
​Educación agropecuaria: Junto a productores, se acompañaron dos iniciativas educativas en América (Partido de Rivadavia, Buenos Aires) y Río Primero (Córdoba), beneficiando a 630 jóvenes en formación vinculada al sector agropecuario, además de las tradicionales Chocleadas Solidarias junto a MovilizaRSE.


​Cuidado de la Tierra: Se ejecutaron 41 iniciativas ambientales con la participación de 160 voluntarios, logrando la plantación de 2.947 árboles y especies nativas, el desarrollo de huertas comunitarias y tareas de restauración ambiental.
​Acción por el Clima: Se promovió la eficiencia energética mediante la renovación de luminarias LED en clubes e instituciones comunitarias. Esta medida permitió reducir entre un 40% y un 60% el consumo eléctrico, ampliando además el horario de uso de estos espacios comunitarios.


​Historias de impacto: proyectos destacados del año
​Cuidar el ambiente implica fortalecer la capacidad de adaptación de las comunidades frente a los desafíos climáticos. Entre las acciones destacadas de 2025 se encuentran:
​Bosque Nativo en Las Rosas (Santa Fe): Proyecto desarrollado junto al municipio y clientes locales a la vera del Relleno Sanitario, que incluyó la recuperación ambiental del predio y reforestación con especies nativas.
​Equipamiento para Bomberos en Rivadavia (Buenos Aires): Alianza con productores locales para fortalecer el sistema de respuesta de los Bomberos Voluntarios, mediante la adquisición de un camión forestal de primera salida y un camión cisterna.
​Red de alianzas para un desarrollo sostenible
​El trabajo articulado continúa siendo la clave de la Fundación para generar capacidades instaladas que perduren en el tiempo. Durante 2025 se consolidaron alianzas estratégicas con:
​MovilizaRSE: A través de las Chocleadas Solidarias.
​Las Chicas del Agro: Dictado de talleres en escuelas rurales.
​Banco de Alimentos Buenos Aires: Desarrollo del Proyecto Legumbres.
​Banco de Alimentos Rosario: Jornadas de voluntariado y donaciones.
​Banco de Alimentos Argentina: Impulso de la aplicación DAR para la recuperación y distribución eficiente de alimentos.
​Asimismo, la entidad mantuvo su participación activa en espacios de articulación público-privada como el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), la Red de Innovación Local (RIL) y el programa 100 Ciudades Certificadas.