La iniciativa impulsada por el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense busca articular el trabajo de productores, municipios, universidades y organismos de ciencia y tecnología. En la Estación Experimental Gorina se presentaron líneas de investigación, se realizó un diagnóstico territorial y se definieron nuevos ejes de trabajo vinculados a la producción regional.

La Estación Experimental Gorina fue escenario de la primera reunión de la Mesa de Desarrollo Agrario Local (MeDAL), un espacio creado por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires para fortalecer la articulación entre productores, instituciones científicas y tecnológicas, universidades, municipios y otros actores vinculados al desarrollo productivo.
El encuentro fue encabezado por el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, y tuvo como eje central la construcción de una agenda de trabajo que permita vincular las necesidades concretas del territorio con las investigaciones y experiencias que se desarrollan en las estaciones experimentales de la Provincia.
Durante la jornada se presentaron las principales líneas de trabajo y los avances en investigación y extensión de la Estación Experimental Gorina. También se realizó un diagnóstico territorial conjunto y se avanzó en la definición de líneas de trabajo compartidas entre las instituciones participantes.
Uno de los objetivos de las MeDAL es precisamente generar un ámbito permanente de intercambio. La propuesta fue formalizada por el Ministerio de Desarrollo Agrario mediante la Resolución 681/2024 y busca darle una estructura institucional a vínculos que, en muchos casos, ya se venían desarrollando entre las estaciones experimentales, productores, universidades y gobiernos locales.
“Lo que buscamos es darle una institucionalidad y una dinámica de funcionamiento formal”, explicó Rodríguez durante el encuentro.
Investigación aplicada a las necesidades del territorio
La Estación Experimental Gorina tiene un perfil estrechamente relacionado con las características productivas de la región, particularmente con la producción hortícola y forrajera, el mejoramiento genético vegetal y el desarrollo de sistemas productivos sostenibles.
Entre las experiencias que se llevan adelante se encuentran trabajos de mejoramiento genético de tomate, prácticas agroecológicas, control biológico, utilización de bioinsumos, elaboración de biopreparados y experiencias con biofumigantes.
La articulación con universidades y organismos científicos permite, además, avanzar en investigaciones y ensayos que buscan trasladar los resultados obtenidos a situaciones concretas de producción.
En ese sentido, durante la reunión Rodríguez remarcó la necesidad de fortalecer las capacidades públicas de ciencia y tecnología y, fundamentalmente, mejorar los mecanismos para que ese conocimiento pueda llegar a los productores.
“Tenemos que poder abordar los distintos temas científico-tecnológicos vinculados a la producción, mostrar lo que ya estamos haciendo y proyectar las líneas de trabajo”, señaló el ministro.

Un sistema de 16 Chacras y Estaciones Experimentales
La iniciativa de Gorina forma parte de una estructura más amplia del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, que actualmente cuenta con 16 Chacras y Estaciones Experimentales distribuidas en distintos puntos de la provincia.
En estos establecimientos se desarrollan investigaciones y experiencias vinculadas con áreas como mejoramiento genético, producción sostenible, diversificación productiva y nuevas tecnologías aplicadas al sector agropecuario.
Según explicó Rodríguez, desde 2020 la Provincia viene destinando recursos al fortalecimiento de esta estructura mediante inversiones en infraestructura, maquinaria, sistemas productivos y capacidades de investigación y experimentación, además de la incorporación de profesionales y técnicos.
El desafío planteado ahora es profundizar la articulación entre ese sistema de investigación y las demandas de cada territorio.
El debate por el futuro de la ciencia y la tecnología
La puesta en marcha de la MeDAL de Gorina también estuvo atravesada por el debate sobre el funcionamiento del sistema público de ciencia y tecnología a nivel nacional.
Rodríguez cuestionó las políticas implementadas por el Gobierno nacional y puso como ejemplo la situación que atraviesan las estaciones experimentales del INTA. En ese contexto, sostuvo que existe un contraste entre las dificultades institucionales y presupuestarias que atraviesa el sistema nacional y el trabajo que continúan desarrollando técnicos y profesionales.
Desde la Provincia, el ministro planteó la decisión de sostener y profundizar las capacidades de investigación, innovación y extensión vinculadas al sector agropecuario.
Más allá de las diferencias entre los distintos niveles del Estado, el desafío que aparece en la experiencia de Gorina es concreto: lograr que la investigación y el conocimiento generado en los ámbitos científicos puedan responder cada vez más directamente a los problemas y oportunidades que enfrenta la producción.
Una agenda que busca continuidad
Como cierre del encuentro se realizó la elección de las autoridades de la Mesa de Desarrollo Agrario Local y se acordó realizar una nueva convocatoria para continuar con el trabajo.
La propuesta apunta a que las MeDAL no funcionen únicamente como espacios de encuentro, sino como ámbitos capaces de construir diagnósticos territoriales, identificar prioridades y establecer agendas de trabajo compartidas.
Para una región con una fuerte presencia de la producción hortícola, la articulación entre productores, organismos científicos, universidades y Estado puede convertirse en una herramienta para abordar desafíos relacionados con la productividad, la sostenibilidad, la innovación tecnológica y la incorporación de nuevas herramientas a los sistemas productivos.
La primera experiencia realizada en Gorina marca así el inicio de una dinámica que busca acercar dos mundos que necesitan trabajar cada vez más conectados: la ciencia y la producción.
Fuente: Prensa MDA


