Representantes de la cadena láctea se reunieron con el ministro Javier Rodríguez para analizar la situación del sector y definir acciones frente a un escenario climático que podría generar mayores lluvias y complicaciones en los caminos rurales durante los próximos meses.

La Mesa Lechera Provincial volvió a reunir a representantes de la cadena láctea bonaerense para analizar la situación productiva y definir una agenda de trabajo para los próximos meses. El encuentro, encabezado por el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, tuvo como uno de sus principales ejes la perspectiva climática y la necesidad de anticipar medidas frente al impacto que podría generar el fenómeno de El Niño.

De la reunión participaron representantes de CARBAP, Federación Agraria Argentina, Sociedad Rural Argentina, la Autoridad del Agua, el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el INTI y distintas cuencas lecheras de la provincia.

Además del escenario climático, se abordaron cuestiones vinculadas al financiamiento, la comercialización, la asistencia técnica y las condiciones necesarias para sostener la actividad tambera.

El clima, una preocupación para los tambos

Uno de los puntos centrales de la reunión fue la evolución de las condiciones climáticas. Según lo presentado durante el encuentro, los pronósticos contemplan una alta probabilidad de continuidad de la fase de El Niño durante agosto, septiembre y octubre, con una posible intensificación durante octubre, noviembre y diciembre.

El escenario plantea la posibilidad de mayores lluvias y tormentas durante la primavera, el verano y comienzos del otoño, una situación que puede generar dificultades para el movimiento diario de los tambos y afectar la logística de ingreso de insumos y salida de la producción.

En ese contexto, Rodríguez destacó que una de las prioridades es anticiparse a los problemas de transitabilidad de los caminos rurales.

“Lo fundamental de la mejora del propio camino rural es garantizar la transitabilidad”, señaló el ministro, quien remarcó que el Plan Estratégico de Caminos Rurales tiene entre sus principales prioridades la conexión con localidades, escuelas y tambos.

De acuerdo con los datos presentados por el Ministerio de Desarrollo Agrario, el programa cuenta con más de 455 proyectos en proceso o finalizados, con alcance en más de 110 municipios, 404 escuelas rurales, 202 parajes y localidades y 445 tambos.

Además, alrededor del 40% de las obras corresponde a caminos considerados estratégicos para la actividad tambera.

Caminos rurales: prevención antes de que llegue el agua

Para la producción lechera, el estado de los caminos tiene un impacto directo en la actividad cotidiana. La salida de la leche, el ingreso de alimento, combustible y otros insumos, así como el traslado de trabajadores y servicios, dependen de contar con vías transitables incluso durante períodos de precipitaciones intensas.

Por eso, desde la Provincia plantearon la necesidad de trabajar antes de que se produzcan las situaciones críticas.

Entre las tareas previstas aparecen el alteo, abovedado y cuneteo de caminos, junto con la limpieza de alcantarillas, zanjas y canales para favorecer el escurrimiento del agua.

El Ministerio también señaló que se trabaja de manera coordinada con los municipios, las áreas provinciales de Hidráulica, Vialidad y la Autoridad del Agua para identificar los puntos críticos y establecer prioridades.

“Siempre apelamos a la participación local, sea del municipio como de las organizaciones y entidades de los productores, para identificar las prioridades”, explicó Rodríguez.

La Provincia, además, avanza en la adquisición de maquinaria que será entregada a los municipios con el objetivo de mejorar su capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.

La infraestructura, un factor clave para la producción

Durante la reunión también se analizaron obras hidráulicas de mayor escala consideradas estratégicas para enfrentar los posibles efectos de eventos climáticos intensos.

Entre ellas se mencionaron los trabajos correspondientes a la cuenca del río Salado y la cuenca del río Luján.

En el caso del Salado, Rodríguez destacó la continuidad de la etapa 5 y reclamó la reactivación de la etapa 4.2, que depende del Gobierno nacional.

Respecto de la cuenca del Luján, señaló la importancia de las obras por su impacto sobre la ciudad de Luján y sobre el conjunto de la cuenca, al permitir mejorar la capacidad de escurrimiento del agua.

En paralelo, el ministro planteó al Gobierno nacional la necesidad de aportar $5.000 millones para obras de caminos rurales, con el objetivo de reforzar las tareas de prevención y mejorar la infraestructura vinculada con la salida de la producción.

Financiamiento y asistencia para los productores

La agenda de la Mesa Lechera no estuvo limitada al escenario climático. También se repasaron las herramientas financieras disponibles para los productores tamberos.

Entre ellas se encuentra una línea para descuento de cheques con bonificación de tasa, con un monto máximo de hasta $30 millones por PyME y un subsidio del 50% de la tasa hasta un límite de 30 puntos porcentuales.

También se presentaron instrumentos del Fondo Agrario y otras líneas destinadas a inversiones, sustentabilidad y capital de trabajo.

La Provincia informó además sobre acciones vinculadas con la comercialización y promoción del sector, entre ellas rondas de negocios, certámenes oficiales y actividades destinadas a difundir la cultura quesera.

A esto se suman iniciativas para simplificar trámites y normativas de los establecimientos lácteos, actualizar el registro provincial de tambos y mejorar la disponibilidad de estadísticas del sector.

Más asistencia técnica para los tambos

Otro de los puntos analizados fue el acompañamiento técnico a los productores.

Según los datos difundidos durante la reunión, el Programa Desarrollo Rural Bonaerense alcanzó en sus primeras cinco convocatorias a 141 grupos y 1.347 productores, con el acompañamiento de 124 técnicos.

Actualmente se encuentra en desarrollo una sexta convocatoria.

La Mesa Lechera Provincial planteó así una agenda que combina cuestiones coyunturales, como la prevención ante un posible período de mayores lluvias, con temas estructurales para la actividad: infraestructura, financiamiento, asistencia técnica, comercialización y generación de información.

Para los tambos, el desafío inmediato será atravesar los próximos meses con mejores condiciones de transitabilidad y capacidad de respuesta, mientras la cadena busca sostener la producción y avanzar en herramientas que permitan mejorar su competitividad.

Fuente: Prensa MDA