En la apertura de la Expo Origen , dialogamos con Emilio Firmani , representante de la consignataria histórica Monasterio Tattersall en General Belgrano.. Firmani fue el encargado de llevar adelante el remate durante el primer día de la exposición, un evento caracterizado por su agilidad, dinamismo y una excelente concurrencia..
Al hacer un balance de la apertura, Firmani destacó la satisfacción tanto de los compradores como de los vendedores: “Fue muy buena la respuesta de los clientes y de la gente que consignó hacienda, que es uno de los propósitos fundamentales de la casa martillera: que la gente que consigna quede conforme, y el que compra también” . El remate se destacó por ser ágil, ágil y ligero, con mucha hacienda de General Belgrano y la zona que encontró rápidamente nuevos destinos..
La feria tradicional: una escuela viva para la ganadería
Con la impronta heredada de su padre y una trayectoria marcada por las costumbres de arraigo, Firmani defendió firmemente el formato de los remates presenciales en feria:
«A lo mejor hoy en día la televisación está de moda, pero el remate feria es escuela. Es escuela para la gente que aprende, para ver un animal en pie, ver el corral, ver el animal flaco, el animal gordo».
Para el consignatario, el contacto directo con la hacienda y la posibilidad de recorrer los corrales siguen siendo insustituibles para quienes recién se inician o buscan perfeccionar su criterio ganadero..
Consultado sobre la actualidad del sector, Firmani remarcó que nos encontramos en momentos históricos en materia de precios , algo que no había visto en sus 36 años de trayectoria ni en la experiencia previa de su padre..
En este escenario, valoró la fuerte inversión que están realizando los productores en genética :
- «Antes la gente no compraba un toro; hoy todo el mundo compra un toro porque sabe que rinde un 10% más de ternero, 15 o 20 kilos más. La gente lo empieza a entender».
- Destacó además que las recientes ventas de otoño demostraron vientres de altísima calidad y una marcada tendencia hacia razas como Angus, donde la cría controlada gana cada vez más terreno..
Perspectivas y un mensaje final a los productores.
De cara al futuro, la firma apunta a seguir consolidando su línea de trabajo: acompañar tanto al comprador como al vendedor con transparencia, marcar precios justos y garantizar los vencimientos..
Para cerrar, Emilio dejó un mensaje optimista y de profundo arraigo para quienes sostienen la actividad:
«Que sigan apostando a la ganadería. Yo calculo —no sé si lo veré— que dentro de 15 o 20 años esto va a ser todo ganadería de vuelta. […] Aprendan lo que es una vaca, un animal gordo, un animal de genética. Mundialmente la gente no quiere trabajar más la tierra, y acá podemos formar gente que pueda trabajar con la hacienda».


