El ex presidente del IPCVA y productor ganadero destacó la combinación de clima, precios, rentabilidad y previsibilidad como claves del presente del sector. Además, analizó la trazabilidad electrónica y el ingreso de nuevos actores a la actividad.
La ganadería argentina atraviesa uno de sus mejores momentos en años. Así lo aseguró Jorge Grimberg, ex presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), productor ganadero y actual consejero del organismo, al analizar el balance del año para el sector.
“Se le puede poner muchos nombres: boom, súper año o año espectacular. Lo cierto es que la ganadería estuvo acompañada por un clima excepcional y se expresó de la misma manera”, resumió Grimberg.
Menor oferta, mejores precios y más kilos
Según el dirigente, uno de los factores centrales fue la falta de oferta de hacienda, consecuencia de varios años de caída del stock bovino.
“Venimos perdiendo stock desde hace tiempo: a veces 300 mil cabezas, otras 500 mil, y este último año cerca de un millón. Eso se notó claramente en los precios”, explicó.
En ese contexto, el buen clima y la disponibilidad de forraje permitieron que muchos productores retuvieran los terneros y los llevaran a más kilos, lo que impactó directamente en mejores valores de venta.
La ganadería necesita tiempo
Grimberg remarcó una diferencia clave con la agricultura:
“La ganadería no cambia de un año a otro. Para aumentar el stock necesitamos un mínimo de tres años”, señaló.
Recordó además que, tras la pérdida histórica de unas 10 millones de cabezas, Argentina apenas logró recuperar entre 2,5 y 3 millones, lo que explica la situación actual del mercado.
Rentabilidad y previsibilidad, el mejor plan ganadero
De cara al futuro, Grimberg se mostró optimista y marcó dos conceptos centrales:
rentabilidad y previsibilidad.
“Son el mejor plan ganadero que puede existir. Hoy hay buenos precios, rentabilidad y un gobierno que da previsibilidad para invertir”, afirmó. En ese sentido, destacó la eliminación de restricciones y controles que habían afectado al sector en el pasado.
“Eso está generando que mucha gente vuelva a apostar a la ganadería. Incluso productores que hacían agricultura al 100% hoy están destinando una parte de sus campos a la actividad ganadera”, agregó.
Trazabilidad electrónica: un paso más para la carne argentina
Consultado sobre la implementación obligatoria de la trazabilidad electrónica, Grimberg consideró que, si bien implica un costo algo mayor, el trabajo operativo es similar al actual.
“La caravana electrónica permite ofrecer algo más a ciertos mercados, que valoran la trazabilidad individual. Es un aditivo extra a la calidad de la carne argentina, que sigue siendo la mejor del mundo”, sostuvo.
Para Grimberg, la resistencia inicial tiene más que ver con el concepto de obligatoriedad que con el sistema en sí:
“Es cuestión de tiempo. Creo que va a ser algo interesante de acá en adelante”.
Un horizonte prometedor
Con mejores condiciones productivas, reglas más claras y posibilidad de acceso a financiamiento, Grimberg fue contundente:
“Le veo muchísimo futuro a la ganadería argentina de acá a dos o tres años”.

