Las industrias agropartistas que proveen a las terminales de maquinaria agrícola atraviesan un escenario complejo, marcado por la apertura de importaciones, la caída de la actividad y el desafío de mejorar la competitividad en un contexto económico exigente. Así lo señaló Gustavo Piccioni, presidente de AFAMAC (Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agropartistas de Córdoba)
Piccioni explicó que el sector agropartista cumple un rol estratégico dentro de la cadena de valor de la maquinaria agrícola, con fuerte arraigo en el interior productivo. “Si tomamos toda la cadena, entre terminales y agropartes hoy se emplean alrededor de 10.000 personas. En el caso puntual del sector agropartista en Córdoba, estamos hablando de entre 3.000 y 3.200 empleos directos, tanto en el interior como en la capital”, detalló.
Además del empleo directo, el dirigente destacó el impacto indirecto y el aporte tecnológico del sector. “Brindamos desarrollo, soporte, innovación y acompañamiento permanente a las terminales. Somos parte esencial del entramado productivo”, remarcó.
Un año con caída de actividad
En cuanto a la coyuntura, Piccioni señaló que el 2025 no logró revertir el mal desempeño del año anterior. “La fabricación de maquinaria agrícola tuvo un buen primer semestre, pero a partir de julio, por el contexto político y económico, empezó a declinar. En el caso de los agrocomponentes, nunca se logró recuperar de los niveles tan bajos de 2024”, afirmó.
Según los últimos datos relevados por AFAMAC, hasta septiembre la producción del sector se encontraba un 7% por debajo de 2024, con señales de preocupación de cara al cierre del año.
Importaciones y brecha de costos
Consultado sobre el impacto de la apertura de importaciones, el presidente de AFAMAC fue contundente. “Creo que es la principal causa de la situación actual. La reconversión es necesaria y no está en discusión, pero el problema es la velocidad. En dos años tenemos que hacer lo que en otros países se hizo en veinte”, advirtió.
En ese sentido, señaló que existen brechas de costos del 30 al 40% frente a productos importados, lo que obliga a repensar estrategias. “El desafío es enorme y ahí apelamos a la cadena de valor, a la sensibilidad y al desarrollo conjunto. Las terminales nos conocen, tenemos calidad, innovación y producto. Tenemos que trabajar juntos en competitividad”, sostuvo.
El rol de AFAMAC y la agenda de trabajo
Piccioni explicó que AFAMAC trabaja actualmente sobre dos grandes ejes. Por un lado, la competitividad puertas adentro, promoviendo una visión de construcción colectiva entre las empresas del sector. Por otro, una fuerte articulación institucional.
“Tenemos talleres con agrocomponentes y una mesa muy activa con organismos públicos. Estamos trabajando en temas clave como financiamiento, presión tributaria en los tres niveles del Estado y aportando nuestra mirada en la modernización de la legislación laboral, que hoy está en agenda”, explicó.
Optimismo de cara a 2026
A modo de cierre, el titular de AFAMAC dejó un mensaje para los socios y para toda la industria. “Tenemos que ser optimistas, no podemos no serlo. Tenemos calidad, tecnología e innovación. Hay con qué, y hay que trabajar para que 2026 sea realmente un mejor año que el anterior”, concluyó.

