Transportistas autoconvocados iniciaron una medida por tiempo indeterminado en el cruce de las rutas 29 y 41. Denuncian que la suba del combustible y la falta de actualización tarifaria volvieron “inviable” la actividad y ya impacta en la logística cerealera.

Los camioneros autoconvocados de General Belgrano mantienen un paro por tiempo indeterminado en la rotonda que une las rutas provinciales 29 y 41, en reclamo por una urgente actualización de las tarifas de transporte frente al fuerte aumento de costos, principalmente del gasoil.
La medida comenzó el jueves con un cese total de cargas —especialmente de camiones con cereal— y se ratificó este viernes tras no alcanzarse ningún acuerdo en las negociaciones. Según expresaron los transportistas, la situación del sector se volvió “insostenible”, con números que ya no permiten cubrir los costos operativos.
Uno de los datos más contundentes que plantean tiene que ver con el peso del combustible en la estructura del flete. Actualmente, el gasoil representa entre el 50% y el 55% del valor total del viaje, cuando históricamente ese componente se ubicaba entre el 30% y el 35%. “La tarifa debe contemplarse según el gasoil”, remarcaron, al tiempo que señalaron que los incrementos se dan de forma constante, sin correlato en los ingresos.
En este contexto, el reclamo central apunta a establecer una tarifa actualizada que refleje la realidad económica del transporte de cargas, un sector clave para la cadena agroindustrial. La falta de rentabilidad no solo afecta a los transportistas, sino que comienza a impactar directamente en la logística de granos en plena campaña.

A nivel nacional, el transporte de cargas viene atravesando un escenario complejo. En los últimos meses, el precio del gasoil registró aumentos sostenidos, acompañando la liberación de precios y la quita de subsidios, lo que generó una fuerte presión sobre los costos operativos. En paralelo, las tarifas del transporte cerealero no lograron ajustarse al mismo ritmo, generando un desfasaje que hoy detona conflictos como el de General Belgrano.
El paro ya genera preocupación en productores, acopios y plantas de acopio de la región, ya que la interrupción del flujo de camiones puede afectar la comercialización y los tiempos de entrega en plena dinámica del sector agrícola.
Mientras tanto, los transportistas aseguran que la medida continuará hasta obtener respuestas concretas. Sin avances en las negociaciones, el conflicto se encamina a extenderse y podría replicarse en otras zonas si no se logra una solución de fondo que contemple la actualización real de los costos del sector.

