La vicepresidenta de CAFMA destacó el rol estratégico de las fábricas de maquinaria agrícola en los pueblos del interior de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Alertó sobre el impacto de la apertura de importaciones, llamó a salir de la comodidad para ganar competitividad y remarcó la falta de financiamiento como el principal freno para la renovación del parque de máquinas.
La industria de la maquinaria agrícola argentina tiene un fuerte anclaje territorial y cumple un rol clave en el desarrollo del interior productivo del país. Así lo expresó Luciana Mengo, vicepresidenta de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), quien subrayó que el sector está concentrado principalmente en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, con presencia también en Entre Ríos.
“Somos un motor económico y de progreso de casi todos los pueblos del interior de estas provincias”, afirmó Mengo, al remarcar que las empresas asociadas a CAFMA no solo generan empleo, sino que también sostienen un fuerte compromiso social con las comunidades donde están radicadas.
En ese sentido, destacó que en muchas de las localidades donde operan las fábricas hay pleno empleo y una fuerte demanda de mano de obra calificada. “Participamos activamente en escuelas técnicas, instituciones educativas y en la formación de futuros trabajadores. No solo formamos empleo, también formamos personas”, señaló.
Un contexto desafiante y la necesidad de reinventarse
Mengo reconoció que el último tiempo ha sido distinto a otros años, atravesado por cambios coyunturales como la apertura de importaciones y la sustitución de productos en la cadena de valor, especialmente en el sector agropartista. “Hay variables que no podemos manejar, pero los hechos no se pueden cambiar, así que nos toca reacomodarnos y reinventarnos permanentemente”, explicó.
Frente a este escenario, hizo hincapié en la importancia de trabajar “portones adentro” para ganar competitividad y dejar atrás la comodidad. “Salir de la queja y poner el énfasis en el trabajo proactivo es clave. La industria tiene que adaptarse y profesionalizarse para seguir siendo competitiva”, sostuvo.
Buen clima, pero sin crédito no hay renovación
Desde el punto de vista productivo, la vicepresidenta de CAFMA se mostró optimista por las condiciones climáticas. La buena campaña de trigo y las perspectivas alentadoras para la gruesa generan entusiasmo en el productor, lo que suele traccionar al sector de la maquinaria agrícola.
Sin embargo, advirtió que falta uno de los pilares fundamentales para que se reactive la renovación del parque de máquinas: el financiamiento. “Las tasas todavía no son competitivas. Muchas fábricas estamos financiando de manera directa y eso también pone en riesgo la salud financiera de las empresas”, alertó.
Para Mengo, la normalización de las líneas crediticias será determinante para que el productor vuelva a invertir y modernizar su equipamiento. “Esperamos que las tasas se acomoden a una realidad de mercado y eso vuelva a entusiasmar al comprador”, expresó.
Profesionalización y mirada de largo plazo
Finalmente, destacó que gran parte de las empresas del sector son familiares y están transitando segundas y terceras generaciones, lo que implicó una profunda transformación puertas adentro. “Mutamos como industria, como management, incorporamos nuevos sistemas de gestión y nuevos niveles de gerenciamiento”, explicó.
En ese camino, subrayó la importancia de no perder de vista el objetivo de largo plazo: “Profesionalizarse, adaptarse a la realidad y seguir adelante sin bajar los brazos es el gran desafío de la maquinaria agrícola argentina”.

