En el marco de Expoagro 2026, Sebastián Alconada, director nacional de Lechería, analizó el presente de la actividad y destacó que el sector atraviesa un momento de recuperación y proyección, impulsado por nuevas herramientas de financiamiento, incorporación tecnológica y una creciente orientación hacia los mercados internacionales.

En diálogo con Frecuencia Agropecuaria, el funcionario hizo un balance positivo de la muestra y del clima que se vive en el sector. “Estamos cerrando una expo muy buena, cada año más grande, con más gente y con un ánimo diferente. Se ve que hay entusiasmo y ganas de avanzar”, señaló.

Uno de los ejes centrales que dejó la exposición fue la reactivación de inversiones. Alconada explicó que muchas decisiones productivas habían quedado postergadas en el último tiempo, pero que hoy comienzan a destrabarse. “Muchas inversiones se habían frenado el año pasado por la incertidumbre. Hoy, con mayor previsibilidad y un panorama más abierto al mundo, esos proyectos se están reactivando”, afirmó, y destacó especialmente el rol del financiamiento, con nuevas líneas impulsadas por entidades bancarias que permiten encarar proyectos de mayor escala.

En ese sentido, remarcó que el productor vuelve a pensar en el mediano y largo plazo, algo clave para la lechería. “Son inversiones grandes, que llevan tiempo, y necesitábamos previsibilidad y tasas razonables. Sentimos que eso se empezó a ordenar”, indicó.

Al referirse al mercado, Alconada fue claro al señalar que la producción nacional ya logra abastecer la demanda interna, lo que abre una nueva etapa para el sector. “La lechería argentina va a crecer para el mundo. El mercado interno lo tenemos plenamente abastecido y ahora el desafío es cómo salimos a competir afuera”, sostuvo.

Para avanzar en ese camino, subrayó la necesidad de mejorar la competitividad y continuar con la modernización del sistema productivo. “Tenemos que seguir incorporando tecnología, mejorar los procesos y desde el Estado trabajar en cuestiones impositivas, laborales y en regímenes de inversión que acompañen este crecimiento”, expresó.

El funcionario insistió en que el desarrollo del sector debe entenderse como un proceso. “No es de un día para el otro. Instalar un robot o montar una planta industrial lleva tiempo. Por eso es importante tener una visión a largo plazo y sostener este camino”, explicó.

En cuanto a la coyuntura, reconoció que el sector viene de meses complejos, con precios al productor rezagados, aunque destacó que la situación comienza a equilibrarse. “La industria hizo un esfuerzo muy grande el año pasado para sostener el precio con poca leche. Hoy esa relación se está acomodando y lo lógico es que todos los eslabones de la cadena ganen”, afirmó.

Además, mencionó una mejora en el contexto general, con recuperación de los precios internacionales, un repunte del consumo interno y condiciones climáticas favorables en la mayoría de las cuencas lecheras, lo que impacta positivamente en los costos de producción. “Hay buena disponibilidad de alimento y eso ayuda a mejorar la competitividad”, agregó.

Respecto al crecimiento estructural del sector, Alconada aseguró que ya se observan señales concretas de inversión. “Esta semana se negociaron 15 sistemas rotativos, que son inversiones muy importantes. También estamos recibiendo interesados del exterior, incluso de Estados Unidos, que ven oportunidades en Argentina”, detalló.

A su vez, destacó que se están dando procesos de integración y asociación entre empresas, con una clara orientación exportadora. “Tenemos que producir mucho más y consolidar los mercados que ya tenemos, pero también abrir nuevos. Estamos trabajando en protocolos y en la apertura de destinos”, explicó.

En esa línea, mencionó avances en la adecuación normativa para la exportación, en función de futuros acuerdos comerciales. “Estamos preparando a los tambos para que puedan abastecer mercados externos cuando esos acuerdos estén plenamente operativos”, indicó.

Finalmente, Alconada remarcó que el potencial del sector está dado por la articulación entre todos los actores de la cadena. “El desafío es trabajar en conjunto: productores, industria, Estado, provincias y bancos. El financiamiento es clave para destrabar inversiones y profundizar este proceso”, sostuvo.

“Tenemos una gran oportunidad. Lo importante es asociarse, comunicarse y aprovechar el contexto global para posicionar a la Argentina donde tiene condiciones para estar”, concluyó.