El ex subsecretario de seguridad de San Vicente, Carlos Maciel, analizó los principales desafíos del delito rural. Hizo insistió en la importancia de romper el silencio, el papel de la tecnología y la necesidad articulada entre los productores y las fuerzas policiales.

La problemática del delito rural volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública debido al recrudecimiento de hechos delictivos que afectan tanto a la región como a distintos puntos del país.. En el marco de la Expo Rural de Brandsen, Frecuencia Agropecuaria dialogó con Carlos Maciel , ex subsecretario de seguridad de San Vicente y suboficial superior retirado de la Policía Federal, quien reflexionó sobre los factores críticos que atraviesan los campos bonaerenses..

Durante la entrevista, Maciel comentó que el incremento del delito en el ámbito rural no constituye una novedad en sí misma, pero adquiere una complejidad particular debido a las características geográficas de la zona.. Partidos como General Belgrano, San Vicente o Brandsen poseen extensiones territoriales sumamente amplias, caminos rurales deteriorados y, en muchos casos, graves problemas de conectividad telefónica..

«Al faltar señal o comunicación, el delito se vuelve mucho más probable en zonas donde a veces los productores no tienen contacto ni siquiera telefónico», explicó el ex funcionario.

Esta vulnerabilidad afecta no solo a la seguridad patrimonial ante el delito, sino también a la seguridad ciudadana general, dificultando la llegada oportuna de ambulancias, bomberos o el traslado de vecinos..

La denuncia: la herramienta fundamental

Uno de los ejes centrales de la charla giró en torno a la reticencia de muchos productores a realizar las denuncias formales, un obstáculo histórico que impide a las autoridades dimensionar correctamente el mapa de situación..

Frente a la pregunta sobre la apatía o el desconcierto del productor que piensa «para qué denunciar si total no pasa nada» , Maciel fue categórico al señalar que la denuncia es el puntapié inicial de todo el proceso de prevención:

  • Visualización del mapa: Es la única herramienta que le otorga a la policía un panorama real de cuáles son los sectores más calientes o castigados..
  • El ciclo del reclamo: Hacer la denuncia pone en conocimiento a las autoridades sobre lo que está pasando; solo a partir de ese paso formal el productor cuenta con el respaldo legítimo para reclamar y exigir respuestas operativas.

Consultado sobre las iniciativas recientes en distintos municipios —como los anillos de seguridad virtual, antenas Starlink y mayor conectividad impulsada por distritos como General Belgrano—, Maciel valoró positivamente estos avances. Sostuvo que el salto tecnológico permite optimizar los recursos policiales, equiparándose al impacto que genera una cámara en un centro de monitoreo urbano para abarcar grandes extensiones rurales sin depender exclusivamente de móviles en movimiento..

Al evaluar su propia experiencia al frente de la seguridad en San Vicente, destacó que el cambio clave logrado en su gestión consistió en transitar de una etapa de desconexión total hacia una fase de estrecha organización social y despliegue de patrullas rurales..

Al cierre de la entrevista, Maciel dejó una recomendación directa para quienes trabajan y habitan la tierra.:

  • Acercamiento institucional: Fomentar líneas de contacto directo y crear o potenciar foros de seguridad y grupos de vecinos.
  • Canales de información genuina: Trasladar las inquietudes, necesidades y alertas de manera formal a la parte política y policial, ya que los habitantes del territorio son quienes poseen la mejor información sobre lo que realmente ocurre..

«Que se acerquen, que crean en las líneas de contacto y en los grupos de vecinos que trasladan las inquietudes a la política ya la policía. Son los que viven en el territorio y los que mejor información tienen», concluyó.