En una jornada técnica realizada en la Sociedad Rural de Magdalena, especialistas del INTA Chascomús y la Chacra Experimental Manantiales destacaron la necesidad de ordenar los sistemas productivos y avanzar en procesos de intensificación gradual.
En el marco de un ciclo de charlas sobre eficiencia ganadera llevado adelante en Vieytes, partido de Magdalena, la Sociedad Rural local fue sede de una jornada técnica centrada en cómo aprovechar el actual contexto de precios favorables. Allí, los ingenieros agrónomos José Otondo y Matías Bailleres —ambos vinculados al INTA Chascomús y a la Chacra Experimental Manantiales del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense— compartieron su visión con Frecuencia Agropecuaria.
Uno de los ejes centrales de las exposiciones fue la brecha existente entre el buen momento de precios y los aún moderados niveles de productividad en los sistemas ganaderos.
“El contexto es muy bueno en términos de precios, pero no tanto en parámetros productivos”, advirtió Bailleres, quien remarcó que todavía hay mucho margen de mejora, especialmente en indicadores como el porcentaje de destete. “Un 80% o algo más lo alcanza solo el tercio superior de productores. Hay mucho por recorrer”, señaló.
En ese sentido, el especialista hizo foco en la necesidad de “repensar los sistemas productivos” y revisar aspectos estructurales, como la carga animal o el manejo del recurso forrajero. Incluso planteó una mirada crítica sobre el debate en torno al crecimiento del stock ganadero: “No creo que falten vacas. Lo que falta es mejorar el estado corporal, trabajar sobre las preñeces y lograr mayores porcentajes de destete. Primero hay que ordenar la base”.
Por su parte, Otondo coincidió en que el actual escenario abre una oportunidad concreta para dar un salto cualitativo en la producción.
“Si estos precios se sostienen, permiten desarrollar otro tipo de ganadería, con más inversión, más empleo y mayor impacto en los pueblos del interior”, afirmó. En diálogo con este medio, destacó además la buena recepción de los productores frente a las herramientas presentadas: “Muchas veces el productor necesita ver para terminar de convencerse. Cuando observa los resultados en el campo, es cuando realmente lo asimila”.
- Ambos técnicos pusieron especial énfasis en el concepto de proceso, una idea que atraviesa tanto la adopción de tecnología como la toma de decisiones productivas. “La ganadería no es de un día para el otro. Hay que ir paso a paso, sin querer cambiar todo al mismo tiempo”, explicó Otondo. En la misma línea, Bailleres subrayó que los procesos de intensificación deben ser graduales, comenzando por tecnologías de manejo de bajo costo antes de avanzar hacia esquemas más demandantes en inversión.
El buen momento de la relación carne-insumos también fue destacado como una oportunidad para recomponer infraestructura. “Hoy los números permiten reinvertir. Hay mucha estructura de campo que quedó relegada por años de márgenes ajustados”, sostuvo Otondo, quien alentó a los productores a mejorar instalaciones y equipamiento.
Finalmente, ambos coincidieron en el mensaje hacia el sector: aprovechar el contexto, pero con una mirada estratégica. “Es momento de disfrutar, pero también de reinvertir en el campo para lograr producciones más altas y sostenidas en el tiempo”, concluyó Bailleres.
La jornada dejó en claro que, más allá del impulso coyuntural de los precios, el verdadero desafío de la ganadería argentina sigue estando en la eficiencia y en la capacidad de sostener procesos productivos consistentes a largo plazo.

