En el marco de un ciclo de charlas en la Sociedad Rural de Castelli, la investigadora del INTA Cuenca del Salado disertó sobre pasturas naturales. Claves sobre ambientación, apotreramiento y un profundo mensaje sobre el valor de la ciencia y los trabajadores estatales.

Durante la jornada de charlas en la Sociedad Rural de Castelli, la ingeniera agrónoma Alejandra Casal , integrante del equipo del INTA en la Cuenca del Salado, brindó una completa charla enfocada en las pasturas naturales y su complejidad productiva.

Para dar inicio al concepto, Casal fue contundente: el pastizal no es una especie, sino una comunidad de especies vegetales que se asocian entre sí.. Esta biodiversidad le aporta una enorme estabilidad al, permitiendo que ante diversas condiciones climáticas o ambientales, siempre existan especies adaptadas que aseguren la producción y colaboren con los ciclos biológicos del suelo..

Los tres ejes fundamentales: ambientación, apotreramiento y planificación

Durante la disertación, la especialista detalló tres pilares fundamentales para la gestión eficiente de los campos:

  • Ambientación: Consiste en separar unidades diferentes entendiendo que cada una responde a lógicas distintas y requiere usos estratégicos.. Casal destacó la nueva herramienta Geocuenca , desarrollada por la Cuenca, que permite mapear los campos por riesgo de anegamiento y tipo de suelo para visualizar los distintos ambientes..
  • Apotreramiento: Es la forma en que se ordenan y dividen esos potreros. Gracias al uso de hilos, el apotreramiento se vuelve flexible, permitiendo achicar o abrir potreros según las necesidades del rodeo y el estado de los caminos, respetando los tiempos de descanso del pastizal..
  • Planificación: El ordenamiento estratégico de los lotes para lograr la recuperación del recurso y potenciar el ciclo entre el suelo y la planta..

El compromiso con el INTA: un mensaje sentido y emotivo

Hacia el cierre de la entrevista, la charla viró hacia el equilibrio institucional del año, momento en el cual Casal compartió un mensaje sumamente emotivo sobre el difícil contexto que atraviesa el organismo nacional..

Ante la pérdida de compañeros por retiros voluntarios, el cierre de espacios y las restricciones presupuestarias para la investigación, la investigadora resaltó el esfuerzo colectivo de quienes continúan apostando a la ciencia pública.:

«Institucionalmente estamos poniendo mucha energía en el INTA. Hay mucha gente, mucho trabajo, mucha pasión y compañerismo entre nosotros. Le estamos poniendo muchísima energía a conservar este gran recurso que es la ciencia y la responsabilidad de ser trabajadores estatales y cuidar la casa común», expresó con emoción..

Asimismo, valoró el respaldo de la comunidad agropecuaria en un momento donde sostener el recorrido histórico cronológico del INTA es fundamental para la identidad y el desarrollo del país..