En diálogo exclusivo con Frecuencia Agropecuaria durante la 138° Exposición Rural de Palermo, los cabañeros Laureano Barila (Cabaña La Tonita) y Fernando Luis (Cabaña La Elisa) analizaron el presente de la raza, la integración de rodeos entre Buenos Aires y la Patagonia atravesando la barrera sanitaria, y el cambio de paradigma que exige la producción cárnica en la Argentina actual.

La 138° edición de la Exposición Rural de Palermo fue escenario de grandes novedades para la ganadería nacional y, en particular, para la raza Limangus . En una entrevista concedida en exclusiva a Frecuencia Agropecuaria , los criadores Laureano Barila (Carmen de Patagones) y Fernando Luis (Olavarría) compartieron los detalles de un trabajo articulado en conjunto y reflexionaron sobre el futuro del sector ganadero.
El hito emotivo de la muestra lo protagonizó la llegada de Lionela , una ternerita nacida en pleno predio ferial. Su madre pertenece a la Cabaña La Tonita, pero debido a las restricciones que impone la barrera sanitaria al sur del Río Colorado —zona libre de aftosa sin vacunación—, el animal reside y se prepara en la Cabaña La Lisa, en Olavarría.
«Compré la vaca hace tres años y se la dejé a Fernando. Hoy hacemos embriones que llevamos al sur. Es una alegría enorme este nacimiento en Palermo, donde la nombramos Lionela por el contexto que vivimos» , destacó Barilac a este medio.
Ambos productores remarcaron que el mayor atractivo del Limangus reside en la complementariedad genética entre la aptitud materna del Angus y la capacidad carnicera del Limousin .
«La raza tiene un potencial infernal cuando la estandarizás. El engordador prefiere el Limangus porque produce kilos sin sobreengrasarse; es un animal sumamente elástico en la terminación y no pierde el rinde ni el marmoreo (marbling) característico»—Fernando Luis, referente con más de dos décadas criando la raza.
Por su parte, Laureano ponderó el comportamiento del biotipo en la Patagonia: «Al rodeo Angus le introducimos Limangus o hacemos tres choques de sangre con Hereford. Logramos terneros más pesados, gran mansedumbre y facilidad de parto, con terneras que nacen con 31 kilos en vaquillonas de segunda aparición» .
Consultados por Frecuencia Agropecuaria sobre el escenario económico y los desafíos de la «nueva ganadería», los cabañeros coincidieron en que el fin de la distorsión inflacionaria exige elevar la eficiencia biológica y de gestión.
«Antes las falencias productivas se tapaban con la inflación. Hoy los números hay que hacerlos finitos. Hay que saber producir, hacer los cálculos de destete y entender que ganar kilos por ternero representa tiempo y rentabilidad» , aseveró Barilac.
En la misma línea, Fernando Luis remarcó que el país se encamina hacia un marco de mayor previsibilidad y mirar con «faros largos»: «El mundo demanda cada vez más carne y la ganadería argentina tiene un futuro brillante. Necesitamos pasar del 60% de destete promedio a dar un salto de diez puntos. El primer paso no requiere grandes inversiones, sino manejar bien los procesos: rotación, todo y sanidad. Después viene la inversión fuerte en genética y alimentación» .

y para adelante que se viene?
Como cierre del intercambio con Frecuencia Agropecuaria , Laureano Barila anticipó un paso clave para la consolidación de la raza en el extremo sur bonaerense: la realización del primer remate oficial de Cabaña La Tonita en Carmen de Patagones , donde saldrán a venta ejemplares de las razas Limangus y Angus.
Con genética de campeones —como el reproductor Perseo— y con una demanda internacional sostenida, la raza Limangus ratifica en Palermo su papel protagónico para encabezar el salto cualitativo que requiere la ganadería argentina.


