El Ag Barometer Austral registró una fuerte recuperación del ánimo del sector entre mayo y junio. La mejora alcanza tanto a la situación actual como a las expectativas futuras, con un marcado optimismo para la ganadería. Sin embargo, los altos costos, los bajos precios de los granos y la incertidumbre política continúan frenando las decisiones de inversión de largo plazo.

Por Pablo Molina + IA

El ánimo de los productores agropecuarios volvió a mostrar señales de recuperación. Tras la caída registrada en marzo, el índice de confianza elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral rebotó un 14% en la medición correspondiente a mayo-junio, alcanzando los 151 puntos y quedando nuevamente muy cerca del máximo histórico de 159 puntos registrado a fines de 2025.

El relevamiento, conocido como Ag Barometer Austral, refleja una mejora tanto en la percepción sobre la situación económica actual como en las expectativas para los próximos meses. No obstante, el informe también advierte que el mayor optimismo todavía no se traduce en un incremento de las inversiones productivas, debido a que persisten factores que generan cautela entre los empresarios agropecuarios.

En comparación con igual período del año pasado, la confianza del sector creció un 16%, consolidando una tendencia positiva luego de un comienzo de año marcado por la incertidumbre y la presión sobre la rentabilidad de las explotaciones.

Mejora el clima de negocios, pero persiste la cautela

El Índice de Condiciones Presentes avanzó un 16%, al pasar de 108 a 125 puntos. Dentro de ese indicador, la situación financiera actual de las empresas agropecuarias también mostró una mejora significativa, mientras que las expectativas para realizar inversiones en activos fijos alcanzaron los 126 puntos, uno de los niveles más altos desde que comenzó la medición.

Sin embargo, desde la Universidad Austral aclaran que todavía existe una marcada prudencia cuando las decisiones implican compromisos de largo plazo.

«La recuperación de la confianza muestra que el productor volvió a tener una mirada positiva sobre el negocio agropecuario. Sin embargo, todavía existe prudencia cuando las decisiones implican compromisos de inversión de largo plazo», explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En la misma línea, el Índice de Expectativas Futuras creció un 13%, ubicándose en 168 puntos. El dato más relevante es que el 65% de los productores espera una mejora de su situación financiera durante los próximos doce meses, mientras que ocho de cada diez consideran que el agro estará mejor dentro de un año.

La ganadería lidera el optimismo

Uno de los resultados más destacados del informe es el fuerte respaldo que recibe la actividad ganadera.

El 80% de los productores considera que la ganadería vacuna atravesará un ciclo favorable durante los próximos cinco años, impulsada por los buenos precios, una oferta ajustada y perspectivas positivas para la demanda internacional de carne.

La agricultura también mantiene expectativas favorables, aunque con menor intensidad. El 53% de los encuestados cree que el negocio agrícola ofrecerá buenas oportunidades en el próximo lustro, mientras que un 43% estima que el escenario permanecerá estable.

«Existe un marcado optimismo con la ganadería porque sus ciclos productivos son más largos y hoy reúne condiciones favorables tanto por precios como por perspectivas de mercado. En agricultura, en cambio, el optimismo convive con márgenes todavía muy ajustados», señaló Steiger.

A pesar de la mejora en el clima de negocios, el informe muestra que la rentabilidad continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector.

El 58% de los productores considera que la recuperación económica dependerá de una reducción en los costos de los insumos, mientras que el 48% espera una mejora en los precios de los granos y demás productos agropecuarios.

En menor medida aparecen otros factores que podrían mejorar los resultados económicos, como condiciones climáticas favorables (40%) y cambios en el escenario político y económico (30%).

Para Steiger, la ecuación sigue siendo clara: «La confianza mejoró, pero los márgenes siguen muy presionados. Mientras no se reduzcan los costos o mejoren los precios de los productos agrícolas, la recuperación de la rentabilidad continuará siendo limitada».

Otro aspecto que refleja el relevamiento es una recuperación de las expectativas sobre el mercado de tierras rurales.

La mitad de los productores cree que el valor de los campos aumentará durante los próximos doce meses, mientras que un 46% considera que permanecerá estable.

Al analizar qué factores determinan el precio de la tierra, el 49% identifica a la rentabilidad del negocio como el principal motor de valorización. En segundo lugar aparecen las retenciones, mencionadas por el 44% de los productores como uno de los factores que más condicionan el valor de los campos.

En ese sentido, el reciente anuncio de reducción parcial de los derechos de exportación también fue evaluado por los productores. El 44% considera que tendrá un impacto importante sobre la rentabilidad de las empresas agropecuarias, mientras que un 29% interpreta la medida principalmente como una señal política.

Un sector más optimista, pero aún expectante

Los resultados del Ag Barometer Austral muestran que el productor agropecuario recuperó buena parte de la confianza perdida durante el primer trimestre del año y vuelve a mirar con mayor optimismo el futuro inmediato. Sin embargo, el informe también deja en evidencia que la mejora del ánimo todavía no alcanza para impulsar una nueva ola de inversiones.

La evolución de los costos, la rentabilidad de los cultivos, la consolidación de las políticas económicas y la previsibilidad del escenario hacia los próximos años seguirán siendo factores determinantes para que ese optimismo termine transformándose en decisiones concretas dentro de los establecimientos agropecuarios.