José Depetris presentó en Expoagro el dron más grande de Sudamérica y analizó el crecimiento acelerado de la tecnología en el agro argentino.

En el marco de la edición número 20 de Expoagro, Frecuencia Agropecuaria dialogó con José Depetris, ingeniero y responsable de la unidad de negocios de Villanueva Drones, quien presentó una de las principales innovaciones de la muestra: el dron agrícola de mayor capacidad operativa en Sudamérica.

Con un mercado en expansión y una creciente adopción por parte de los productores, la tecnología de drones se consolida como una herramienta clave para mejorar la eficiencia, reducir costos y ampliar las posibilidades productivas.

Durante la exposición, Villanueva Drones realizó el lanzamiento del modelo GTEEX, desarrollado en Brasil, que se destaca por su capacidad de carga y nivel de productividad.

El equipo cuenta con:

  • 170 litros de capacidad para sólidos
  • 150 litros para aplicaciones líquidas

Estas características lo posicionan como el dron de mayor porte en el mercado sudamericano, permitiendo una mayor eficiencia por hectárea y reduciendo tiempos operativos.

Sin embargo, De Petris aclaró que no se trata de una solución universal: “No todos los productores son potenciales clientes de este drone. Es una herramienta pensada para grandes superficies, con pocos obstáculos, donde realmente pueda expresar su potencial”.

Uno de los puntos destacados por la empresa es el enfoque en el asesoramiento previo a la venta. En lugar de ofrecer un único producto, trabajan en función de las necesidades específicas de cada productor o contratista.

“Detectamos la necesidad real del cliente. No se trata de vender por vender, sino de que el productor se lleve la tecnología que realmente le conviene”, explicó.

Este acompañamiento se extiende también a la etapa posterior, con capacitaciones técnicas, configuración de vuelos y soporte permanente, garantizando un uso eficiente desde el inicio.

Una tecnología ya validada

El avance de los drones en el agro argentino ha superado la etapa de prueba. Según De Petris, hoy ya no se discute su utilidad.

“Hasta el año pasado había cierta incredulidad sobre la calidad de aplicación o la productividad. Hoy eso ya no se cuestiona: está validado que el drone aporta soluciones desde lo físico, lo económico y lo productivo”, afirmó.

En este contexto, el desafío actual no es demostrar su eficacia, sino impulsar su adopción masiva.

El crecimiento del sector es uno de los aspectos más destacados. De acuerdo a datos mencionados durante la entrevista, en Argentina se proyecta un salto significativo en la superficie trabajada con drones, pasando de 50.000 a 2 millones de hectáreas.

Además, se estima que hacia fin de año podrían estar operando entre 3.500 y 3.800 drones agrícolas en el país.

Este crecimiento está impulsado por la diversificación de usos, que incluye:

  • Aplicaciones en cultivos extensivos
  • Control de renovales
  • Resiembra de pasturas
  • Trabajos sobre cultivos en pie
  • Producciones regionales como vid, caña de azúcar y papa

El desarrollo tecnológico no se detiene. Según De Petris, el propio productor está marcando el rumbo de la innovación, explorando nuevos usos y ajustando técnicas de aplicación.

En paralelo, la industria acompaña este proceso con avances en insumos y formulaciones específicas: fertilizantes más concentrados, productos adaptados para aplicaciones aéreas y nuevas soluciones orientadas al uso con drones.

“No vemos techo. El productor está escribiendo el mercado”, resumió.

Innovación que redefine el sistema productivo

La incorporación de drones no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también redefine la forma de producir, integrando tecnología, precisión y sustentabilidad.

Con una curva de crecimiento exponencial y un ecosistema en desarrollo, todo indica que los drones serán protagonistas en la agricultura de los próximos años, transformando procesos y ampliando los límites de la producción agropecuaria.