En diálogo exclusivo con Frecuencia Agropecuaria , el referente de Cabaña El Principio (General Belgrano) analizó la actualidad de la producción ovina, los nuevos proyectos genéticos en marcha y el desafío de revalorizar el cordero en la mesa cotidiana de los argentinos.

Durante la clásica recorrida por el Pabellón Ocre de la Exposición Rural de Palermo, el equipo de Frecuencia Agropecuaria conversó con Pablo Hernández , de la reconocida Cabaña El Principio , ubicada en General Belgrano, Provincia de Buenos Aires.

En una jornada marcada por el cierre de las juras de la raza Hampshire Down —tanto en hembras como en machos—, el cabañero repasó el arduo trabajo que demandaba la preparación para la muestra nacional y los objetivos trazados para el sector.

Estar presente en Palermo representa la culminación de un ciclo y, al mismo tiempo, el puntapié inicial del siguiente:

«El trabajo es constante. Cuando volvemos de la muestra al campo, ya empezamos a proyectar y trabajar para el año que viene. Es un círculo virtuoso que se renueva permanentemente», explicó Hernández.

En ese sentido, se destacaron iniciativas clave que viene impulsando la cabaña junto a establecimientos aliados, como el proyecto «Hampshire Patagonia» , que incluyó la presencia en la muestra de Junín, la implantación de embriones y el uso de semen de alta calidad para seguir extendiendo la mejor genética en distintas regiones del país.

Durante la charla Pablo nos cuenta que la raza se esta posicionando de una manera muy buena, y que las cualidades y el trabajo que se hace en argentina es atractivo para productores de otro país, lo que permite que se generen dos cosas:

  • Intercambio internacional: Se generó un espacio de diálogo para conocer cómo trabajan otros países y mostrar el estándar productivo del ovino argentino.
  • Calidad genérica: La Argentina ratificó su liderazgo en la cría y selección de reproductores con aptitud carnicera.

Uno de los puntos más relevantes de la charla fue la necesidad de instalar el consumo de carne ovina más allá de las fechas festivas o los eventos especiales:

  • Superar la estacionalidad: Hernández señaló que la pérdida del histórico mercado de capones hizo que el consumo quedara relegado a momentos puntuales del año y animales muy livianos.
  • Complemento de la carne vacuna: Ante un escenario donde la carne vacuna gana terreno en la exportación, la carne ovina se presenta como una alternativa sumamente versátil, sabrosa y accesible para los grandes centros urbanos (Capital Federal, Conurbano y ciudades del interior).
  • Un esfuerzo conjunto: «Volver a poner en valor la carne ovina para el consumo local es un trabajo de todas las razas y productores. Es la gran oportunidad de despegue para nuestro sector» , enfatizó.

Para cerrar, Pablo dejó un mensaje motivador para quienes evalúan sumarse a la actividad:

«A los que ya están en esto no hay que decirles nada, son todos aguerridos y no van a claudicar por los altibajos del mercado. A los nuevos que quieren arrancar, les digo que tengan paciencia, que le den tiempo y que sigan firmes pegándole al mismo clavo. Es la única forma de sostenerse en lo que uno hace».