En un mano a mano exclusiva con Frecuencia Agropecuaria , Antonella Luchessi, referente de Cabaña Don Federico (Castelli, BsAs), repasó los 40 años de trayectoria familiar con la raza Limousin, el empuje de las nuevas generaciones y la resiliencia de la ganadería argentina.
En el marco de una nueva edición de la Exposición Rural de Palermo, el equipo de Frecuencia Agropecuaria se acercó al sector ganadero para conversar con Antonella Luchessi , representante de la Cabaña Don Federico , radicada en la localidad bonaerense de Castelli.
Con una historia familiar que supera las cuatro décadas dedicadas a la crianza de la raza Limousin, Antonella reflejó el verdadero espíritu del productor nacional: «El ganadero es un guerrero. Todo lo que ganamos, el pesito que entra, lo volvemos a poner en el campo. No sabemos hacer otra cosa que trabajar, mejorar una bebida, una manga, producir más terneros y traer mejor genética» .
La cabaña desembarcó en esta edición con un equipo renovado y la expectativa puesta en la pista, presentando dos machos y tres hembras en competencia. Sin embargo, Antonella enfatizó que el verdadero valor de estar en Palermo va mucho más allá de los premios:
«Cuando haces cabaña hace tanto tiempo, entendés que ganar o perder es parte del proceso. Lo importante es estar enfocado en lo que haces y que te guste. Venimos a disfrutar ya compartir».
Respecto al momento de la ganadería y el rol de la raza, destacó que la genética limousin argentina hoy es un referente a nivel internacional. Productores de países vecinos como Brasil y Uruguay buscan reproductores locales para potenciar sus rodeos, demostrando la enorme capacidad adaptativa de la raza en nuestros sistemas productivos.
Ante un mercado internacional que exige animales de mayor peso y calidad de carne, la cabaña viene trabajando firme en cruzamientos y en la incorporación de tecnología y trazabilidad:
- Orientación exportadora: Producen novillos pesados destinados a la exportación en cruces con razas británicas.
- Tecnología aplicada: Llevan años incorporando herramientas de gestión y exigencia sanitaria para responder a los estándares globales.
- Proyección: «El mundo necesita alimento y Argentina tiene todo para darlo. Necesitamos políticas que nos acompañen a producir, pero el viento hoy está de cola y estamos listos para responder» , remarcó.
Para finalizar, Antonella representa a la nueva generación que tomó la posta en el establecimiento familiar. «La palabra Limousin está en mi vida desde que nací. Mis papás sacaron su primer Gran Campeón el año en que nací. Un día pedí la oportunidad de probar en el campo, me encantó y hace ocho años que estoy acá; no podría trabajar de otra cosa» , confesó emocionado.
Un testimonio que sintetiza el esfuerzo, la constancia y la pasión ininterrumpida que sostiene a la ganadería argentina día a día.


