Frecuencia Agropecuaria conversó con María Nilda Silva , responsable del Centro de Inseminación Bubalino y reconocida productora de la provincia de Corrientes. Durante la entrevista, analizó el vertiginoso crecimiento de la actividad, las claves para un manejo eficiente, el potencial nutricional de sus derivados y las crecientes oportunidades comerciales que ofrece el sector.
El búfalo se ha posicionado como un aliado estratégico insustituible para aquellas zonas donde el ganado vacuno tradicional sufre severamente o pierde productividad, como los humedales y esteros. Se trata de una auténtica «máquina de cargar carne», caracterizada por su rusticidad, su excelente capacidad de conversión forrajera y una notable resistencia sanitaria: si bien pueden presentar garrapatas, no sufren de «tristeza bovina» (anaplasmosis) ni suelen presentar partos distócicos. Además, poseen la calidad de resolución por sí mismos más del 90% de las afecciones comunes como las bicheras, reduciendo de manera drástica la necesidad de intervención humana en el campo.
Sin embargo, uno de los aspectos centrales resaltados por Silva durante el diálogo con Frecuencia Agropecuaria es la importancia decisiva del manejo. El comportamiento del búfalo depende directamente del trato que recibe: requiere un arreo tranquilo, conversado y sin las agresiones o gritos del trabajo tradicional a caballo. Son animales extremadamente receptivos que exigen un trato manso y respetuoso; si se los trata bien se vuelven dóciles y cercanos, pero si reciben maltrato identifican al operario como un enemigo. Asimismo, remarcó que el uso del boyero eléctrico es la herramienta clave e indispensable para su contención en los potreros.
En cuanto a la calidad de sus productos, el especialista destacó el altísimo valor nutricional de la carne y la leche de búfala. La carne es magra, sin grasa intermuscular y rica en hierro y minerales esenciales, lo que le otorga su tonalidad ligeramente más oscura pero con una calidad gastronómica idéntica a la vacuna cuando el proceso de faena es el correcto. Por el lado de la leche, además de ser la materia prima indispensable para la auténtica muzzarella, cuenta con un alto porcentaje de materia seca —requiriendo menos litros por kilo de queso elaborado— y posee caseína tipo A , la misma proteína presente en la leche humana, lo que la hace sustancialmente más tolerable y amigable para el sistema digestivo.
Finalmente, en cuanto a la proyección comercial y genética, María Nilda Silva señaló que el sector atraviesa un momento de gran dinamismo. En provincias como Corrientes ya se comercializan cortes diferenciados y envasados al vacío, mientras que establecimientos del país ya exportan carne de búfalo a mercados exigentes como Chile y Europa. Desde el Centro de Inseminación Bubalino, que dirige junto al Dr. José Luis Conrad, continúan trabajando con más de una docena de líneas de sangre italiana e hindú (Murrah) para proveer semen de alta calidad, evitar la consanguinidad en los rodeos y permitir que cada productor elija el reproductor que mejor se adapte a su campo.
Para cerrar, Silva dejó un mensaje contundente para los productores que evalúan incursionar en la actividad: no hay fórmulas mágicas, sino que el secreto radica en animarse, capacitarse en el manejo adecuado y, sobre todo, involucrarse de manera directa en el trabajo diario y la gestión del campo.


