En el marco de la Expo Rural de Brandsen , Frecuencia Agropecuaria conversó con Julio Gutiérrez , director y presidente de Estancias y Cabañas Fortín Quieto. Entre los corrales del stand de Jauregui Lorda, la charla dejó una profunda reflexión sobre el presente y el porvenir de la ganadería argentina, la importancia de las políticas a largo plazo y la historia de vida de un hombre que nació y creció entre ferias y animales..
Por Pablo Molina + IA
Antes del momento de la ganadería y las políticas a largo plazo, Gutiérrez destacó gratamente sorprendido el nivel y la cantidad de stands de la muestra de Brandsen, aunque lamentó que las condiciones climáticas del fin de semana no acompañaran del todo. Al analizar la ganadería a nivel nacional, la definió como excelente, con un gran potencial y perspectivas aún mejores, impulsadas por el salto en las exportaciones de carnes —que pasaron de 3.500 millones de dólares hace tres años a casi 9.000 millones actuales—.
Sin embargo, advirtió que la biología de la producción ganadera requiere previsibilidad:
«Estas cosas dependen de la política, de la política económica, de la estabilidad, de la política pública, que en Argentina ha sido errática», señaló Gutiérrez, remarcando que las gestiones anteriores (particularmente el kirchnerismo) aplicaron políticas destructivas que obligaban al productor a liquidar terneros livianos (de 300 a 350 kilos) en contra de las exigencias del mercado internacional, que demanda animales de entre 550 y 600. kilos.
Para consolidar este crecimiento, enfatiza la necesidad de mantener políticas estables en el tiempo, mayor eficiencia y la incorporación de tecnologías de tambo y manejo aplicadas al ganado..
Apostar al cruzamiento y a la tecnología
Uno de los ejes más disruptivos de la entrevista fue su postura sobre la genética y las razas. Gutiérrez fue contundente al alentar a los productores a dejar de lado el temor al cruzamiento:
«No le tengan miedo al cruzamiento. No sigamos con razas puras; el mundo cruza para beneficiar del impacto que significa el cruzamiento», explicó.
Según su visión, el choque genético entre razas puras e híbridas potencia la calidad de la carne, permitiendo mejores resultados económicos que justifican la inversión en sanidad, nutrición y el uso estratégico de la gran variedad de razas disponibles en el país.. Del mismo modo, insistió en que el sector debe transicionar hacia modelos de mayor eficiencia alimentaria, acercando la comida directamente a la boca del animal en cada centímetro del campo..
Una vida entre ferias, pasión y legado
Hacia el final de la charla, la entrevista adoptó un tinte profundamente emotivo e íntimo. Al mirar hacia atrás en su trayectoria, Gutiérrez corrigió al entrevistador entre risas: no solo tiene recorrido en la ganadería, nació literalmente en una feria..
Hijo de un padre dedicado a las ferias y al campo, vivió su infancia rodeada de ganado. Aunque estudió abogacía en Buenos Aires y se recibió a los 23 años (llegando a transmitir partidos de fútbol y automovilismo de su pueblo, Martínez de Hoz, en el partido de Lincoln), su corazón siempre perteneció al campo..
Al reflexionar sobre su camino recorrido, conclusiones sin arrepentimientos:
«He tenido una vida maravillosa, he desarrollado una actividad comercial y familiar hermosa, y si volviera a nacer, me gustaría que me vuelva a tocar esto», expresó con orgullo, destacando además el valor histórico de haber contado siempre con el respaldo del periodismo agropecuario en tiempos difíciles..

