La próxima campaña de soja será desafiada por un fenómeno Niño intenso que acarreará una amplia variabilidad climática a lo largo del país.

A eso deberán enfrentarse los productores que, según las primeras proyecciones, apostarán a hacer más soja. Al respecto, la Bolsa de Comercio de Rosario estimó una intención de siembra de 16,7 millones de hectáreas, unas 600.000 más que en el ciclo anterior.
Para Lucas Crimella, gerente del negocio de Soja de Stine, el escenario obligará a afinar las decisiones lote por lote. “En un año como este, una de las variables más importantes es el riesgo hídrico. Por eso, hay que entender muy bien el punto de partida de cada lote, la profundidad de la napa y, a partir de ahí, definir la estrategia productiva”, explicó.
En las zonas con mayor influencia de El Niño, el especialista considera que, si las condiciones del lote lo permiten, puede haber margen para planteos más agresivos. “En buena parte del este de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y el Litoral se espera una influencia marcada del Niño. Si el lote lo permite, es una buena oportunidad para anticipar las fechas de siembra y buscar capturar más rendimiento”, señaló.
Sin embargo, Crimella advirtió que el escenario no habilita recetas generales. “Las variables son macro, pero hay que ajustarlas a nivel de lote. Un año como este puede dar condiciones muy buenas para la soja, pero hay que entender primero de dónde parte cada ambiente para después definir cómo capturar ese potencial”, subrayó.
– Genética referente: La variedad 46EA23 fue elegida por la RECSO 2025/26 como testigo del grupo IV largo, el más sembrado del país. Además, materiales de Stine lideraron los ensayos en múltiples ambientes.
– Estrategia lote por lote: Ante el escenario climático actual será clave evaluar el riesgo hídrico y el punto de partida de cada ambiente para definir el manejo y capturar el máximo potencial.
Con ese objetivo, conocer cómo responde la genética en distintos ambientes será clave. Y una referencia indiscutida son los resultados de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), coordinada por el INTA y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).
En ese sentido, los datos de los ensayos de la campaña 2025/26 ubicaron a varias variedades Stine entre los materiales de mayor rendimiento en distintas regiones, mostrando un comportamiento destacado bajo diferentes condiciones productivas.
Stine, referente en el grupo IV largo
El dato más relevante de la RECSO corresponde a STINE 46EA23, que fue elegida como variedad testigo del grupo IV largo, el más sembrado en la Argentina.
En tanto, entre los materiales que mostraron mayor rendimiento, también se destacó STINE 43EE53 STS, que encabezó los ensayos en las localidades bonaerenses de General Villegas (con 6.822 kg/ha fue el mayor rendimiento del ensayo y un 32% por encima del testigo) y Chacabuco (6.204 kg/ha, liderando la prueba con un 29% más que el testigo).
El gran desempeño de los materiales de Stine se extendió a otros ambientes y regiones:
- STINE 43EE53 STS: 3.937 kg/ha en General Pico; 4.968 kg/ha en la segunda fecha de General Villegas y 2.495 kg/ha en Mattaldi, Córdoba, ubicándose entre los materiales de mayor rendimiento pese a la baja disponibilidad hídrica. En el análisis conjunto de las dos últimas campañas de la subregión II-5, fue el cultivar de mayor rendimiento de su grupo.
- STINE 48EC53: en Miramar superó en 29,6% al testigo; en Paraná alcanzó 3.454 kg/ha (+19%) y en Concepción del Uruguay, 3.704 kg/ha (+12,8%).
Entre los ciclos más cortos, STINE 38EF52 STS superó al testigo en las siete subregiones evaluadas y suma tolerancia a sulfonilureas, mientras que STINE 31EC21 mostró buen comportamiento tanto en el norte como en el sur de la región pampeana y frente al síndrome de la muerte súbita.
En los grupos más largos, la cartera incluye STINE 52EF52 STS, de grupo V; STINE 60EF58 STS, una novedad para el NOA y NEA; y STINE 78KA42, que se ubicó entre los materiales de mayor rendimiento relativo en distintas subregiones del norte.
“Los resultados de RECSO permiten ver cómo se comportan nuestros materiales en ambientes muy diferentes. Para nosotros, esa información es fundamental porque la decisión genética no puede basarse solamente en el potencial de rendimiento, sino también en la respuesta y la consistencia que cada variedad demuestra a campo”, señaló Crimella.

Una nueva generación que decide con datos
Los resultados de la RECSO son una de las bases sobre las que Stine construye el concepto Generación Stine, una invitación a mirar la genética a partir de su desempeño a campo y de los resultados que obtiene campaña tras campaña.
“El campo argentino tiene una enorme capacidad para incorporar innovación, pero siempre necesita que esa innovación demuestre su valor en el lote”, explicó Manuel Rosasco, Gerente General de Stine Argentina.
“Eso es lo que vemos detrás de Generación Stine: productores que se animan a evaluar alternativas y que terminan eligiendo a partir de los resultados, construidos campaña tras campaña”, concluyó.


