En el marco de la Exposición Rural de Dolores, Ezequiel Lopepe —titular de la reconocida cabaña El Rincón de Lopepe— tuvo importantes logros en las pistas. Acompañado en todo momento por su hijo, representante de la ganadera de cuarta generación, compartió su mirada sobre el presente y el futuro de la ganadería argentina..
Con más de 20 años de participación ininterrumpida en la muestra dolorense, la Cabaña El Rincón de Lopepe volvió a coronar un año de intenso trabajo.:
- Premios de categoría: Obtuvieron el galardón al Mejor Toro de la sección Puro Controlado , consagrándose además como Gran Campeón Individual y alzándose con el Lote Reservado de Gran Campeón de la Muestra.
- Presencia en las pistas y remates: Los ejemplares presentados salieron a remate tras la consagración, cerrando un circuito comercial muy positivo para la cabaña.
Al analizar el contexto del sector, Ezequiel Lopepe subrayó el excelente posicionamiento y el reconocimiento internacional de la genética bovina argentina..
«La genética es algo en lo que en la Argentina se viene trabajando hace muchos años y muy bien. Hoy por hoy tenemos un mercado ávido de tomar todo ese trabajo», destacó.
Respecto a las exigencias de los mercados internacionales y el necesario incremento de peso en las recrías para abastecer la exportación, Lopepe remarcó que el país tiene una asignatura pendiente en el manejo de las recrías, pero que las bases están dadas.:
- Potencial productivo: «La genética está. Con reglas y condiciones claras, el productor va a poder avanzar y llegar a los kilos que la exportación demanda..
Balance del año y perspectivas a futuro
Haciendo un equilibrio del ejercicio que transcurre, la cabaña cierra una temporada altamente satisfactoria:
- Éxito en los remates: Se concretó una importante venta de toros a lo largo del año, sumada a los excelentes resultados obtenidos en las Exposiciones Nacionales y en los dos remates anuales propios de la cabaña..
- Mirada hacia adelante: Con las expectativas puestas en sostener la continuidad de trabajo y el nivel de producción para las próximas campañas.
El legado familiar: la cuarta generación en marcha
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió al momento de hablar del recambio generacional.. Ezequiel convocó a su hijo a formar parte de la nota, ante la mirada de orgullo de su padre, dejando en evidencia el amor y el compromiso con los que transmiten el oficio familiar..
Consultado sobre su vínculo con la actividad, el joven —que representa la cuarta generación ganadera de la familia— afirmó vivir la pasión por el campo «desde que nació».
«Lo que más me gusta es competir y cuando se remata», confesó con entusiasmo el pequeño cabañero, quien además contó que en el día a día participa activamente en las tareas del campo, desde la preparación de los animales hasta el cuidado cotidiano..
Por ultimo y para finalizar, Ezequiel Lopepe dejó un mensaje optimista para todo el sector ganadero:
«Hay que trabajar, tener los objetivos claros y apostar por la ganadería, que es un negocio de largo plazo pero con perspectivas y una realidad inmejorables».

