Ante escenarios de excesos hídricos y falta de piso para la maquinaria terrestre, la tecnología de aplicaciones con drones gana terreno en el campo argentino. Sin embargo, los especialistas advierten que para lograr resultados óptimos no alcanza con hacer volar el equipo: la calibración, el volumen de caldo y la capacitación resultan determinantes.

Las proyecciones climáticas asociadas a un fenómeno Niño y el aumento de las precipitaciones plantean un desafío recurrente para la producción agrícola: la dificultad de ingresar a los lotes en tiempo y forma para realizar pulverizaciones. Frente a esta limitante, los drones se consolidan como una alternativa complementaria eficiente para garantizar intervenciones en el momento justo sin depender de la transitabilidad del suelo.
Sin embargo, desde el sector técnico enfatizan que la adopción de esta herramienta va mucho más allá de la simple adquisición del equipo.

jefe de Investigación y Desarrollo de Bidcom Agro.
«Volar es relativamente sencillo porque estamos hablando de un robot autónomo. Uno le indica cuál es el lote, genera el plan de vuelo, arranca y vuelve solo. Sin embargo, es muy importante capacitarse en la configuración de los parámetros de aplicación», explica el Ing. Agr. Matías Fernández Koller , jefe de Investigación y Desarrollo de Bidcom Agro.
El valor agronómico de aplicar en el momento justo.
Cuando las precipitaciones impiden el ingreso de los equipos terrestres, el desarrollo de las malezas y el avance de plagas o enfermedades no se detiene. En ese escenario, el costo real no solo reside en la logística, sino en el impacto sobre el rendimiento final del cultivo.
- Control de malezas: Esperar a que el suelo seque en una barbacoa implica enfrentar malezas de mayor tamaño, más tolerantes y difíciles de controlar, lo que incrementa los costos y disminuye la eficacia del tratamiento.
- Protección Sanitaria: En el caso de insecticidas y fungicidas, las ventanas de aplicación son muy acotadas. Una demora en el control sanitario puede comprometer la formación y el llenado de los granos.
- Cero pisoteo y sin compactación: A diferencia de las pulverizadoras autopropulsadas —que representan pérdidas de rinde por pisoteo de entre un 2% y un 4% según las condiciones del lote—, el dron no genera tránsito ni huellas sobre suelos saturados.
Desafíos técnicos: mezcla, deriva y calibración
A diferencia de las aplicaciones terrestres tradicionales, el trabajo con drones requiere un abordaje técnico específico:
- Mayor concentración del caldo: Se trabaja con un menor volumen de agua por hectárea, lo que exige una preparación de mezcla rigurosa para asegurar la dilución adecuada de los principios activos y evitar problemas de fitotoxicidad.
- Impacto de la deriva: Al pulverizar a una altura superior (entre 3 y 4 metros sobre el cultivo), las condiciones de viento y temperatura inciden fuertemente en el recorrido de la gota. La selección de coadyuvantes adecuados y la correcta calibración del tamaño de gota resultan esenciales.
- El dron como un sistema integral: Para lograr operatividad continua a campo, es necesario articular el abastecimiento de agua, la carga de baterías y la agitación del producto, entendiendo al dron como parte de una estructura logística global.

Una adopción que se acelera en el país.
El parque de drones agrícolas en Argentina registra un crecimiento exponencial en los últimos años, pasando de unas 100 unidades estimadas en 2023 a cerca de 3.000 en 2026. Este crecimiento se reparte en partes similares entre productores que incorporan la tecnología para uso propio y contratistas de servicios agrícolas.
Frente a este escenario, las empresas proveedoras como Bidcom Agro —distribuidor oficial de la línea DJI Agras (modelos T55, T70 y T100)— refuerzan sus programas de entrenamiento, como la DJI Academy , y alianzas técnicas con entidades del sector (como REM-Aapresid) para validar dosis, recetas y protocolos de seguridad operacional a campo.
(Nota para edición en el CMS del portal: Podés acompañar el artículo con las imágenes oficiales adjuntas a la gacetilla de Bidcom Agro).
Fuente: Prensa Bidcomagro

