Por Frecuencia Agropecuaria + IA
En el marco de la tradicional Expo Brandsen, el equipo de Frecuencia Agropecuaria recorrió la muestra para dialogar con los protagonistas que hacen grande a la producción nacional.. Entre ellos se encuentra Agustín Robredo , al frente de la histórica Cabaña San Isidro Labrador , un establecimiento dedicado con fervor a la cría, reproducción y comercialización de la raza lechera Jersey..
Con más de cuatro décadas de presencia ininterrumpida en Brandsen, Robredo compartió su mirada sobre el presente de la actividad lechera, las virtudes incomparables de una raza tan noble como eficiente y la convicción de seguir apostando al tambo a pesar de los desafíos del contexto..
El vínculo de la cabaña con la muestra de Brandsen es de larga data: «La muestra, como siempre para nosotros, es muy importante. Hace más de 40 años que venimos a la muestra de Brandsen; gente muy cálida de la Rural siempre nos trata muy bien, así que me parece que es un buen lugar para venir a mostrar un poco lo que es la raza», expresó Agustín al comenzar la charla.
Desde 1979, la Cabaña San Isidro Labrador ha consolidado su rumbo enfocado exclusivamente en el Jersey, buscando constantemente los sólidos de la leche, la calidad diferencial de sus componentes y un rédito económico superior en el precio por litro..
Fieles a su filosofía de trabajo, la cabaña prioriza la presentación exclusiva de vacaciones en lactancia por sobre terneras o vaquillonas.. En esta oportunidad, llegaron a la exposición con nueve ejemplares con producciones cercanas a los 30.000 litros, destacándose una vaca vitalicia con cuatro partos y excelentes antecedentes productivos..
Las grandes virtudes del Jersey: solidez, rusticidad y eficiencia.
Al profundizar en las características de la raza,Agustín detalló por qué el Jersey se ha ganado un lugar de privilegio en los sistemas lecheros modernos:
- Calidad de leche excepcional: Se destaca por el contenido de grasa y proteína, lo que otorga un valor diferencial y altamente rentable en el precio final del producto..
- Precocidad y longevidad: Permite iniciar la inseminación de vaquillonas a los 15 meses y asegura una gran cantidad de partos útiles a lo largo de su vida productiva, alcanzando su pico en el cuarto parto..
- Resistencia al estrés calórico: Al contar con un sistema metabólico diferente y cascos negros que resisten mejor el barro y las afecciones como la mastitis, la raza tolera de manera sobresaliente las altas temperaturas..
- Eficiencia de conversión: Con un consumo promedio de 19 kilos de materia seca, la vaca Jersey demuestra una gran docilidad y una adaptación óptima tanto a sistemas pastoriles como confinados..
«Es una vaca que al caminar tantos kilómetros por día necesita buenas patas y buenos vasos, y la raza lo tiene; es un animal de unos 400 kilos que aguanta muy bien el manejo», sintetizó el cabañero..
Analizando el momento actual de la lechería, Agustín reconoció que tras los vaivenes de años anteriores, el precio de la leche ha comenzado a recomponerse, dando un respiro necesario al productor.. No obstante, subraya que la subsistencia del tambo se cimenta en la experiencia de las crisis pasadas:
«Las crisis nos han enseñado un montón; a criar lo que a uno le corresponde y realmente sea rentable. A mí no me importa cuando me preguntan cuántos litros da la vaca, yo no me fijo en los litros, yo me fijo cuánto me queda del check a fin de mes».
Para Robredo, la lechería tiene una impronta única de constancia y arraigo sentimental: «Uno cierra un tambo y no lo abre más lamentablemente, por eso uno trata de perseverar… Y cuando uno cría a sus vacas, las va a tener en la conciencia toda su vida».
El legado
Consultado sobre el futuro y el traspaso generacional dentro de la actividad, Agustín mantiene la esperanza de que los jóvenes sigan abrazando el oficio a pesar de los cambios tecnológicos y culturales de la época.. El compromiso de la familia Robredo con el Jersey se mantiene intacto, combinando la venta de genética de élite con la producción primaria eficiente.
Antes de regresar al cuidado de sus animales en la muestra, dejó un mensaje claro para todos los productores: «Que aguanten, que sigan, y que esto que uno cría como sus hijos y sus vacas lo va a tener en la conciencia toda su vida»..
Desde Frecuencia Agropecuaria agradecemos a Agustín Robredo por su tiempo, su calidez y por revalidar con su trabajo diario la pasión indiscutible por la lechería en la Cabaña San Isidro Labrador.


