En el marco de la Exposición Rural de Magdalena, conversamos con Sergio “Nino” Magariños, titular de Cabaña La Penca (Ranchos, Buenos Aires). Dedicado a la cría de la raza Texel, analizó el presente de la actividad, las claves de rentabilidad, la diversificación de cortes ovinos y el intenso calendario de exposiciones que lleva adelante.
Por Pablo Molina + IA
La ovinocultura argentina atraviesa un proceso de revalorización constante, impulsado por productores que buscan llevar la actividad un paso más allá de la producción tradicional. Uno de los referentes de esta transformación en la provincia de Buenos Aires es Sergio “Nino” Magariños , responsable de Cabaña La Penca , establecimiento ubicado en la localidad de Ranchos especializados en la raza Texel .
Durante la Exposición Rural de Magdalena, Magariños hizo un balance de un año cargado de actividades, premios y kilómetros recorridos, donde el aprendizaje y la mejora genética permanente son los pilares fundamentales.
Uno de los aspectos más destacados de Cabaña La Penca es su enfoque integral de la producción. No se limitan a la venta de reproductores, sino que evalúan el rendimiento real de su genética en la cadena comercial de la carne.
«Trabajamos con la cabaña y una majada comercial donde se prueban todos los carneros. Eso luego se transforma en carne que vendemos en bandeja. Conocemos nuestro producto hasta el final: desde lo que da un carnero en el campo hasta cómo responder en el plato del consumidor en sabor, rendimiento y gusto», explicó Magariños.
Este seguimiento exhaustivo permite validar las virtudes de la raza Texel, caracterizada por su aptitud carnicera, excelente conformación y gran rinde al gancho.
Consultado sobre el consumo de carne de cordero en Argentina, el cabañero señaló la importancia de romper con los mitos culturales que encasillan al ovino como un consumo exclusivo de las fiestas de fin de año o eventos especiales.
La propuesta de La Penca apunta a incorporar la carne ovina en la dieta cotidiana a través de cortes fraccionados y subproductos de alto valor agregado :
- Costillares y vacíos trozados.
- Chuletas de lomo y del cuarto trasero.
- Hamburguesas ovinas.
- Chorizos y embutidos secos ovinos.
«La carne ovina se cría entre un 85% y 90% a pasto, y el resto es leche materna. Estamos hablando de un producto 100% natural, sin encierres. Invito a la gente a que investigue la calidad nutricional de la carne ovina, porque es verdaderamente espectacular», remarcó.
Eficiencia y rentabilidad: un mensaje para las nuevas generaciones
Frente al recambio generacional y la búsqueda de alternativas productivas rentables en superficies pequeñas o medianas, Magariños fue contundente al comparar la producción ovina con la bovina:
«Cuando haces los números, la rentabilidad del ovino hoy no es comparable con el bovino. Obviamente es una especie más chica, pero funciona como un 3 por 1. Ante la pérdida de una oveja perdés un porcentaje menor de tu rentabilidad por hectárea, mientras que si se te muere un ternero se te va un porcentaje muchísimo mayor. El ciclo es más corto y la rentabilidad es superior».
A los jóvenes y nuevos productores que evalúan sumarse a la actividad, les aconsejó: capacitarse, asesorarse y no tener miedo de arrancar . «Es un poco más de trabajo que el bovino, pero la rentabilidad compensa ampliamente. Hay que apostar al ovino y entender que el cordero puesto en el plato es el que realmente da el margen» .
Tras una destacada participación en la Exposición Rural de Palermo, Cabaña La Penca continúa con una nutrida agenda de presentaciones e intercambios en distintos puntos del país, que incluye fechas en Corrientes, Chascomús, Brandsen y Dolores, entre otros.
Con trabajo constante, pasión por la raza Texel y una visión clara del negocio carne, Nino Magariños y Cabaña La Penca continúan marcando el rumbo de la ovinocultura bonaerense.

