La variedad 47×24 E STS NK sobresalió por su estabilidad y potencial productivo frente a una variabilidad hídrica exigente, alcanzando un rendimiento promedio de 5.475 kg/ha en la localidad de América y liderando los ensayos en la región bonaerense.

En la campaña agrícola 2025/26, la variedad de soja 47×24 E STS NK se posicionó en el primer lugar en tres localidades del oeste bonaerense: América, Agustoni y Tres Lomas, dentro de la red de ensayos del CREA Región Oeste Arenoso. Los resultados alcanzados mostraron un promedio general de 5.013 kg/ha en la roja y picos de 5.475 kg/ha en América, situándose un 14% por encima del promedio de los materiales evaluados y superando por un 8% a la segunda variedad de mejor comportamiento.

El Ing. Agr. Mariano Ibañez, técnico-comercial de autógamas en NK, destacó el desempeño obtenido entre 13 variedades competidoras, destacando el aporte de genética y la capacidad de adaptación de la variedad. Los ensayos, desarrollados bajo el trabajo del Grupo de Acción Agrícola del CREA Región Oeste Arenoso en campos de productores miembros, evalúan 18 cultivares comerciales con tecnología Enlist de los Grupos de Madurez 3 largo a 4 largo.

Según detalló Agustín Giorno, coordinador de agricultura en CREA para las regiones Oeste Arenoso, Oeste y Suroeste de Buenos Aires, las pruebas se realizaron bajo siembra directa en suelos de textura franco-arenosa a arenosa (con contenidos de arena de entre 60% y 83%), con antecedente de cultivos de maíz en Tres Lomas y América, y de girasol en Agustoni. Las siembras se ejecutaron entre fines de octubre y principios de noviembre con densidades superiores a las 400 mil semillas por hectárea.

La campaña enfrentó un período crítico de sequía durante unos 60 días entre diciembre y principios de febrero, situación que se recompuso a partir de la segunda mitad de febrero y marzo. En ese contexto, la variedad 47×24 E STS NK se diferencia por la fijación de chauchas y su capacidad de llenado hasta las etapas finales del cultivo, manteniendo un elevado número de granos como componente principal del rendimiento.

A la estabilidad genética se sumó la respuesta a planteos de nutrición. En ensayos específicos orientados a evaluar el techo productivo en la zona de Cuenca (América), esquemas con mayor inversión en fósforo, azufre y micronutrientes permitieron a esta variedad alcanzar rendimientos promedio de 6.000 kg/ha sobre una base de 4.200 kilos. Desde la compañía destacaron que estos datos, consolidados tras tres campañas consecutivas en la red CREA, ratifican la consistencia técnica del material en la región.