Por Frecuencia Agropecuaria + IA
En el marco de la exposición Matear ,que tras dos años de ausencia se volvió a realizar en La Rural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Frecuencia Agropecuaria dialogó con María Soledad Fracalossi, director por la produccion del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El evento, que contó con una importante concurrencia tanto de empresas como del público general, marcó un reencuentro muy esperado con los consumidores. Sin embargo, la charla también abrió paso al análisis profundo sobre el complejo escenario que atraviesa el sector primario, las modificaciones normativas recientes y el rol institucional del INYM en la actualidad.
El regreso de Matear y la importancia de la promoción
La vuelta de la exposición a la capital del país fue recibida con gran entusiasmo por todo el sector. «Por suerte pudimos volver; hacía dos años que no estábamos acá en capital, lo hacíamos en Posadas, en Misiones», expresado Fracalossi. Gracias a una articulación conjunta entre la Sociedad Rural Anónima y el INYM, el evento logró reunir a una gran variedad de marcas y visitantes, consolidándose como una vidriera fundamental para la yerba mate.
En relación al rol actual del organismo, la directora explicó cómo se ha reconfigurado la institución tras las modificaciones dispuestas por los decretos nacionales recientes (como el DNU 70/23 y normativas subsiguientes),los cuales limitaron algunas de sus facultades históricas.
«Hoy el rol que está cumpliendo el instituto es promover, promocionar, tratar de acompañar a las empresas para que comercialicen mejor su producción, incrementar la demanda del producto y que esto de alguna manera decante en un mejor precio para el productor», Aspira.
La difícil realidad del productor primario y las economías regionales.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la situación de los pequeños y medianos productores, eslabón fundamental de una economía regional tan vital para la provincia de Misiones. Fracalossi fue categórica al describir el desfasaje financiero que enfrentan en el día a día.
«Yo como representante del eslabón primario de la cadena,como productora de yerba mate, hoy con los valores que nos están pagando de la hoja verde estamos por debajo de lo que sería un costo de producción, ni hablar de ganancia», advirtió.
Esta coyuntura obliga a los productores a buscar alternativas de reconversión y reestructuración dentro de lo posible. Sin embargo, el dirigente remarcó que el entramado yerbatero está compuesto mayoritariamente por pequeños y medianos agricultores que sostienen la actividad a pulmón y mediante el trabajo familiar.
El camino del asociativismo y el valor agregado
Al establecer un paralelo con otras producciones regionales, como la lechería —donde el cierre de un tambo suele ser definitivo—, Fracalossi explicó que en la actividad yerbatera el abandono de los yerbales también acarrea graves consecuencias debido a la naturaleza perenne de la planta. Recuperar una chacra descuidada demanda tiempo y recursos significativos.
Frente a este panorama adverso,la salida no es individual.Para el representante del INYM,el asociativismo y el cooperativismo se han vuelto herramientas indispensables:»Hoy si te preguntas cuál es la solución,únicamente es a través del asociativismo o el cooperativismo.Individualmente hoy nos va a costar mucho salir,sobre todo con escalas pequeñas».
En este sentido, destacó el esfuerzo que vienen realizando muchas marcas pequeñas y empresas familiares presentes en Matear, las cuales logran integrar los procesos, saliendo de la mera venta de materia prima para envasar con marca propia y alcanzar una rentabilidad superior.
Mensaje final para los productores.
Antes de concluir, Fracalossi dejó un mensaje institucional de aliento y templanza para todos los productores yerbateros que sostienen la actividad a lo largo y ancho de la región:
«Principalmente paciencia; estamos con herramientas acotadas, pero tratando de buscar el mejor camino. En Matear van a ver muchas marcas pequeñas y familiares que están logrando integrar, salir del proceso primario de la hoja verde y hacer su marca para obtener una rentabilidad un poquito mejor».
Desde Frecuencia Agropecuaria agradecemos a María Soledad Fracalossi por su tiempo y por reflejar con claridad los desafíos, la resiliencia y el compromiso inquebrantable de la familia yerbatera argentina.

