En el marco de la Expo Rural de Dolores , Frecuencia Agropecuaria dialogó con Néstor Galarraga , referente y fundador de la consignataria de hacienda Galarraga Haciendas, quien analizó el presente de la actividad, los cambios estructurales en los engordes, la importancia de cumplir con los compromisos internacionales y dejó un mensaje talentoso para los productores.

Consultado sobre las sensaciones que dejó la muestra, Galarraga destacó la gran concurrencia de público y el éxito de las ventas a pesar de los desafíos climáticos iniciales de la jornada. “Se pasaron las ventas de sábado para domingo con muchísima gente y los resultados son muy satisfactorios” , expresó el consignatario.

El cambio en los pesos de faena y la comparación con la avicultura

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la evolución en los sistemas de producción y los requerimientos del mercado. Al referirse al cambio del ganadero —que pasó de faenar novillos más livianos a animales de 400, 500 kilos o más—, Galarraga explicó que la ganadería responde a las exigencias globales y macroeconómicas.

En este sentido,Hizo una interesante analogía con la industria avícola: “Hace 30 o 40 años el pollo pasaba por otro peso, hoy el pollo pasó a ser un elemento premium, y todo crecimiento de la ganadería va a ser en base a la exportación; vas a necesitar tiempo para prepararte para eso”.Además,Advirtió que la producción bovina requiere de un ciclo mucho más largo y costoso en comparación con otras carnes.consolidándose como un producto de alta jerarquía.

Galarraga puso el foco en la necesidad de consolidar a la Argentina como un proveedor confiable a nivel global. Para el referente de Haciendas Galarraga, el cumplimiento de los contratos es fundamental: «Cuando vos cumples un contrato, es el país el que cumple, no el tipo que lo firmó. Todavía la marca argentina en el mundo tiene que ganar mayor seguridad; Argentina no ha cumplido muchos contratos durante muchísimos años» .

La «nueva ganadería» y el factor cultural

Frente a la consulta sobre si estamos ante el nacimiento de una nueva ganadería, el consignatario señaló que los problemas estructurales trascienden lo productivo y se vinculan fuertemente con lo cultural y la falta de arraigo en el campo, una problemática compartida con otras regiones del mundo como Estados Unidos.

A pesar de las dificultades para acomodar los precios relativos tras los procesos inflacionarios, Néstor se mostró optimista respecto al porvenir: «Todo lo que vos ganés debe ser con tu trabajo y con esfuerzo. Los productores tienen que seguir apostando porque esto llegó para quedarse, tiene muchísimo futuro y la ganadería tiene un futuro inmenso» .